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CLUB DE CINE

'Taxi Driver', un viaje al Nueva York desolador

La unión de Martin Scorsese, Robert De Niro, Bernard Herrmann y Paul Schrader consiguió traer una obra maestra donde un perturbado taxista se enfrenta a la realidad de la calle.

Por Jesús Márquez 24 de Mayo 2012 | 09:45

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LOVEFiLM realizó una encuesta muy interesante donde buscaba descubrir cuáles son las películas que más gente finge haber visto para no quedar como un inculto. En el tercer puesto, solo adelantada por 'El Padrino' y 'Casablanca', está 'Taxi Driver'. El clásico de Martin Scorsese parece haber cogido fama de ser una película difícil de afrontar, probablemente influenciada por su premisa: relatar la vida de un taxista nocturno y cómo sus recorridos acaban afectándole a él mismo. Incluso el propio Bernard Herrmann, famoso compositor de algunas de las más grandes obras de Alfred Hitchcock, se mostró reticente a aceptar la película una vez escuchó el argumento, pero cuando Scorsese le comentó los detalles alrededor del protagonista acabó completamente convencido.

Robert De Niro en 'Taxi Driver'

Es probable que los prejuicios ante 'Taxi Driver' estén justificados, ya que no es una de esas películas fácilmente abordables, pero lo cierto es que una vez entras en su juego - algo que te pone sencillo - es una cinta absorbente como pocas han existido. Scorsese mueve la cámara como un Dios, el score de Herrmann es apabullante y Robert De Niro ha nacido para ser Travis... y Travis es apasionante.

De Niro, el taxista

El brillante guion de Paul Schrader cuenta cómo Travis, recién salido de Vietnam, decide trabajar de taxista nocturno como forma de enfrentarse a su insomnio. Lo que encuentra en las calles de Nueva York empieza a afectarle hasta el punto de decidir que debe actuar ante toda esa violencia injustificada que se encuentra todos los días.

Su aproximación con una jovencísima Jodie Foster le hará querer convertirse en una especie de héroe moderno, un defensor de unos valores que ve cada día más perdidos y de una justicia que no encuentra en ningún lado. 'Taxi Driver' no quiere que nos sintamos identificados con Travis, el cual está completamente perturbado; pero sí pretende que lo entendamos y sepamos cómo ha llegado a esa situación, algo que siempre ha caracterizado al cine de Scorsese. Herrmann lo entendió como un Doctor Jekyll y Mr. Hyde, como una persona con un lado lado bueno y otro que llega a asustar, por lo que formó su BSO usando como tronco dos únicas canciones: una bella y tranquila; otra inquietante y angustiosa.

Robert De Niro en 'Taxi Driver'

Travesía por Nueva York

La espiral que acaba hundiendo a De Niro en su controvertida e incluso excéntrica locura - si es posible calificar como excéntrica una locura-, acaba afectándonos a nosotros, como espectadores, al adentramos en ese mundo con cada vez más intensidad. La tensión tiene un in crescendo tan bien calculado que fluye con total naturalidad, como si nada en la historia desencajase; como si lo que le está pasando a Travis estuviese ocurriendo de verdad, al estar repleto de coherencia.

Me es imposible encontrar un solo fallo a una obra maestra de este calibre. Quizás, como he mencionado al principio de la crítica, que a priori no parece la película apasionante e inmersiva que realmente es. Por otro lado, la ultimísima de las escenas rompe absolutamente con las formas que tiene hasta entonces 'Taxi Driver'. Me gusta pensar, y no veo razones para creer que no es así, que es la secuencia más onírica de la cinta, lo que le da un cierre acorde al tono del resto de la película.

Se trata de una recomendación absoluta. Tengo la esperanza de que con el tiempo abandone listas como la que LOVEFiLM redactó. No será porque no la emitan en televisión.