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'El sargento de hierro': El marine más duro de América

Clint Eastwood dirige y protagoniza una película militarista y patriótica que no debe tomarse más allá de un muy disfrutable entretenimiento.

Por Hugo Rosales 22 de Noviembre 2012 | 09:00

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Continuamos con el repaso a la trayectoria de Clint Eastwood en nuestro Club de Cine. La estrella estrena este fin de semana en nuestro país 'Golpe de efecto', su regreso a la interpretación con otro de sus personajes arquetípicos, en este caso un experimentado ojeador de béisbol. Dentro de esa categoría entraría Tom Highway, el protagonista de 'El sargento de hierro', un veterano militar con problemas de alcoholismo próximo a la retirada a quien se le asigna la instrucción de un grupo de novatos indisciplinados. Estos deberán afrontar sus inflexibles y contundentes métodos de entrenamiento si esperan convertirse en verdaderos marines.

Zorro de la vieja escuela, la figura de Highway es vista como un anacronismo de las guerras de Corea y Vietnam por alguno de sus jóvenes superiores, hombres con nula experiencia en combate pero un expediente intachable en los despachos que tragan temporalmente con los descaros del sargento debido a sus condecoraciones de guerra; dispuestos a echarse encima y eliminarlo de primera línea una vez que cometa un error, algo bastante probable debido a sus múltiples excesos. Militar incorruptible, Highway guarda un amplio sentido del deber y cree que las nuevas generaciones han perdido el coraje y el vigor que necesita todo defensor del país. Así, constantemente recuerda la batalla de Heartbreak Ridge (título original del film), conflicto bélico en Corea cuya heroica participación le supuso la Medalla de Honor del Congreso por sus acciones.

El sargento de hierro

Film con algunas de las escenas de instrucción más icónicas de la historia del cine bélico ('La chaqueta metálica' por ahí le andará en el imaginario cinéfilo de la década de los 80), quien no recuerda lo de "Usamos un AK-47 para familiarizarnos con el sonido distintivo del arma de nuestro enemigo". Los poco ortodoxos métodos de Highway tardarán en cuajar dentro de su desbocado pelotón, unos pipiolos que durante un tiempo todavía guardan la esperanza de que "el sueco" será su salvación, una enorme y musculada mole que a su salida del calabozo es reducido fácilmente por este sargento de hierro. Y es que es inevitable, se ponga el que se ponga por delante, acabará claudicando ante su poderío (aunque pretendan ablandarlo con una edulcorada subtrama amorosa).

Made in USA

A pesar del tratamiento antibelicista de otras películas de la época -la demoledora 'Platoon' se estrenó en las mismas fechas-, 'El sargento de hierro' no sólo no toma ese camino sino que incluso ensalza la labor de los estamentos militares. Patriótica hasta la médula, su labor propagandística prefiero verla como un intento de ganarse a las masas tradicionales de un Clint Eastwood que iniciaba su breve etapa como alcalde republicano en la localidad californiana de Carmel. Mucho más disfrutable me resulta su tono cómico y su incatalogable colección de palabros e insultos marca de la casa, en esta ocasión, con la bizarra adición de un marine que sueña con convertirse en una estrella del rock. Impagable la escena introductoria en la que maestro y pupilo se conocen en plena ruta de autobús.

El sargento de hierro

Su desenlace ensalza el tufillo yanqui ya mencionado, con una alusión a la invasión de la Isla de Granada, operación militar impulsada por Estados Unidos en 1983 que derrocó al gobierno imperante afín a los intereses cubanos y soviéticos. De todos modos, nuevamente resulta más interesante la apreciación como producto de acción, con un alocado desembarco del grupo de hombres a las órdenes de Tom Highway. En definitiva, 'El sargento de hierro' es una película excesiva con recursos argumentales algo facilones pero tremendamente efectivos, que como buena obra de referencia ha sido imitada hasta la saciedad en los años posteriores. Un placer culpable, ya sea con la ronca y gastada voz original de Clint Eastwood o con la grave y potente del magnífico doblaje de Constantino Romero.

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