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CRÍTICA

'Florence Foster Jenkins': Velada agridulce en la ópera

Crítica de 'Florence Foster Jenkins', nueva comedia musical con Meryl Streep, Hugh Grant y Stephen Frears a la dirección.

Por Jonathan Espino Aparicio 22 de Septiembre 2016 | 14:36

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Stephen Frears suma y sigue con sus dramedias protagonizadas por señoras muy mayores. Todo comenzó hace diez años, con 'La reina', que contenía mucho más de drama que de comedia aunque Helen Mirren imprimiera pequeñas pinceladas de humor al personaje; más tarde, siete años después, llegó 'Philomena' y, al contrario que la anterior, tenía mucho más de comicidad pero ahí estaba el regusto triste escondido en la mirada de Judi Dench.

En 'Florence Foster Jenkins', Frears se zambulle de lleno en la comedia con la historia de esta cantante de ópera que probablemente cante peor que quien esto escribe y quien lo lea. Se trata de una mujer adinerada, con recursos y con un marido que bebe los mares por ella y que le concede todo lo que ella quiera... aunque eso sea dar un concierto de ópera cantando como un gato atropellado.

 Hugh Grant y Meryl Streep

Pese a que, como decimos, el director nos lleva derechos a la carcajada en múltiples ocasiones, hacia la mitad del segundo acto, comienza a salir a la luz ese lado dramático que también se escondía en las anteriores. Entonces, se te hiela la sonrisa y, una vez que ya te has enamorado irremediablemente de Florence, sufres y lo pasas tremendamente mal y entiendes a su marido, la protección que quiere brindarle y que ella constantemente rechaza, ajena a las alimañas que la rodean.

Este contraste, muy medido, muy contenido, sin buscar la lágrima fácil, no habría sido posible sin esa pareja protagonista que, seamos claros, tienen que estar nominados a todos los premios próximos. Por un lado, está Meryl Streep que nos regala una de sus mejores interpretaciones en años: la sonrisa, la mirada, sus gestos, la entrega que le pone al personaje... Está sencillamente deslumbrante. Por otro, está Hugh Grant, el marido de Florence, que da la sorpresa con una interpretación sobria, alejada del galán mujeriego inglés (aunque algo de ello aún tiene), y que es el contrapunto perfecto al personaje de Streep.

A ellos dos, se suma un tercero que, para el que escribe, roba la función y que también merece todo reconocimiento posible. Se trata de Simon Helberg, el pianista que acompaña a Florence durante su andadura en la ópera. Amanerado, histriónico y con mucha de la comicidad de Chaplin. Sus intervenciones iluminan la pantalla y te dejan con ganas de saber más de ese personaje que solo aparece cuando se le necesita para levantar la función hasta lo más alto.

 Simon Helberg

Siguiendo por el terreno interpretativo, Frears construye alrededor del trío protagonista un universo de personajes secundarios fantásticos y que permiten a los actores que los interpretan lucirse y tener su pequeño momento de gloria. A destacar, Nina Arianda, extraordinaria como la rubia despampanante de rudo comportamiento.

Otro musical para Meryl

Meryl Streep canta regular. La mujer no puede hacerlo todo bien pero Hollywood se ha empeñado en hacernos creer que sí. En 'Mamma mia!' le dimos el visto bueno porque era la primera vez y no creíamos que se fuese a repetir pero, después, llegaron 'Into The Woods' y 'Ricki' y todos le dijimos que gracias, pero no. Sin embargo, aquí estamos de nuevo. 'Florence Foster Jenkins' es como la historia de la Streep: ella cree que canta bien y todos a su alrededor se ríen porque lo hace con tanto salero que cómo vas a quitarle la ilusión.

De los cuatro musicales, sin duda, este es en el que mejor está porque, primero, no tiene que cantar bien sino todo lo contrario, y segundo, su personaje es todo un bombón para una actriz como ella: tiene tantos matices, tantos momentos de lucimiento que nadie puede extrañarse del recital que la estrella nos regala.

En definitiva, 'Florence Foster Jenkins' es una pequeña joya deliciosa, tierna, muy sencilla pese a la opulencia de su envoltorio y con un reparto en estado de gracia, destacando un trío protagonista que, si bien no se alzará con ningún premio, merece una nominación y que se premie su talento.

Nota: 8

Lo mejor: Streep, Grant y Helberg, de otro planeta.

Lo peor: Es muy blanca y, quizá, un pelín predecible.