Goya 2017: Emma Suaréz, premiada por partida doble, es la mejor actriz del año

Luisa N. Jabato 05 febrero 2017

Aunque este año la gala ha sido rápida y ha intentado alejarse de los grandes defectos de años anteriores lo cierto es que aún nos queda mucho por aprender y sobre todo por mejorar. Dejar de lado el manido número musical que desde hace unos años servía como apertura es el primer gran acierto de la noche. El monologo inicial de Dani Rovira, que se ha atrevido a ponerse al timón de este barco por tercer año consecutivo, ha sido sorprendentemente más gracioso de los que esperábamos. O quizá, simplemente, teníamos demasiado bajas las expectativas.

Este año el escenario estaba ocupado casi al completo por la orquesta de la Film Symphony Orchestra, una, en principio, buena y resultona idea que se ha quedado en anecdótica cuando su única intervención relevante ha sido para tocar fragmentos de las bandas sonoras nominadas a mejor música original. El poco espacio entre la orquesta y las escaleras daban una innecesaria sensación de agobio además de restar protagonismo a los ganadores de la noche en un conjunto visual propio del horror vacui. El sonido de tictac para apresurar el fin de los agradecimientos ha sido, al menos, un poco más simpático que bajar los micrófonos o cortar en seco.

escenario de los Goya 2017

En cuanto a nuestro querido presentador, hay que reconocer que tiene mérito el volver a intentar hacer un buen trabajo después de las feroces críticas que recibió el año pasado. Sus pocas intervenciones durante la gala han dado menos vergüenza ajena pero sus chistes en general han seguido sin funcionar. Resulta un poco innecesario seguir haciendo alarde de el poco inglés que hablamos en este país. Por suerte este año la estrella internacional invitada, Sigourney Weaver (nominada por su papel en 'Un monstruo viene a verme'), no se ha pasado por aquí, y nos hemos ahorrado las caras de bochorno que nos regalaron Juliette Binoche y Tim Robbins en 2016.

Dani Rovira

Los mensajes politicos durante la noche han sido bastante reducidos, siendo el principal tema a reivindicar el poco trabajo que hay para los actores en nuestro país y lo mal pagados que están. Manuela Carmena ha sido una de las pocas politicas en presentarse a la gala, además de Pablo Iglesias, Alberto Garzón y Albert Rivera. La alcaldesa de Madrid ha defendido el cine español y, al contrario que nuestro presidente, ha declarado haber visto casi todas las películas nominadas aunque no ha querido confesar su favorita: "no se puede vivir sin cine". El que sí se ha atrevido a mojarse ha sido el líder de Izquierda Unida, que además ha dado en el clavo eligiendo 'Tarde para la ira' como la mejor película del año.

Los momentos más emotivos de la noche han sido el discurso de Ana Belén, Goya de honor, y el protagonizado por Silvia Pérez Cruz, al recoger su Goya a la mejor canción original por 'Cerca de tu casa'. Los agradecimientos de Ana Belén, sin embargo, se nos han hecho demasiado largos. Entendemos que es su momento y debía disfrutarlo, pero se nos escapa la necesidad de resumir vida y obra sobre el escenario. Por mencionar, empezó dando las gracias hasta a su profesora del colegio Doña Paquita. Silvia Pérez Cruz por su parte decidió dedicar su premio a los desahuciados cantando parte de la canción 'No hay tanto pan' a capela. Una actuación de diez y un rotundo bravo para ella por la valentía de su gesto en la gala más despolitizada que se recuerda. El feminismo también tuvo su pequeño momento , Cuca Escribano pedía con su chal más personajes femeninos y Dani Rovira en tacones nos daba el triste dato de que en 2016 solo ha habido 18 películas españolas dirigidas por mujeres frente a 78 hombres, un dato que habla por sí solo de las barreras que nos quedan por superar como industria y sobre todo como sociedad.

Cuca escribano y su chal

La realización de nuevo ha sido bastante pobre, con constantes fallos que no han parado de ser comentados en redes sociales. Los directos son complicados, pero en una gala de esta envergadura dónde más o menos se puede prever que va a ocurrir, llegar tarde a los encuadres o enfoques no se puede justificar. Los que sí agradecemos, y mucho, es el haber dejado fuera los casposos chistes cuñados que se cebaban especialmente con los andaluces y los vestidos y bailes de San Valentin sacados de cine de barrio. Pero como es imposible juntar a un puñado de actores de este país y que alguien no acabe lanzándose a dar la nota,Adrián Lastra y Manuela Vellés se han marcado un tema que, aunque no nos ha hecho sangrar las orejas, no tenía ningún sentido al final de una gala de casi tres horas.

Este año por algún motivo todo el mundo tenía sed, desde la presidenta de la Academia, Yvonne Blake, a Ana Belén. El único que traía agua de sobra de casa ha sido Juan Antonio Bayona, que además hacerse con el Goya al mejor director, ha arrasado con los premios técnicos y parecía estar siempre a punto de ponerse a llorar rememorando a Daniel Guzmán en la pasada edición. En cuanto a la presidenta de la Academia ha quedado más que claro que fue la mujer que cosió los calzoncillos de 'Superman', dejando un bochornoso momento con Rovira protagonizado por un flequillo terrible y un chiste de "paquetes" que había que repetir hasta que quedase claro que hablaba de penes.

Premios para (casi) todos

En cuanto a los ganadores de la noche, incluida alguna sorpresa, los premios han estado muy repartidos en todas las categorias excepto las técnicas, que por lógicas cuestiones de presupuesto han ido casi en su totalidad para 'Un monstruo viene a verme'. 'Tarde para la ira', mejor película del año para los académicos, ha conseguido también el Goya a director novel para su Raúl Arévalo, en su deslumbrante debut tras las cámaras, así como el mejor guión original.

Raúl Arévalo celebrando en los Goya 2017

Emma Suárez ha conseguido los únicos Goyas para sus películas, el de actriz protagonista de 'Julieta', que casi se va con las manos vacías; y el de secundaria para 'La próxima piel' de Isaki Lacuesta e Isa Campo, gran olvidada en las nominaciones. 'El hombre de las mil caras' se lleva además de el premio al mejor guión adaptado el galardón al mejor actor revelación para Carlos Santos. Una de las mayores sorpresas la ha dado la categoría de actriz revelación que parecía tener grabado el nombre de Ruth Díaz ('Tarde para la ira') y al final ha ganado Anna Castillo por 'El olivo', que "lo ha flipado".

Anna Castillo con su premio

En las categorias de actor Manolo Solo es el ganador del Goya al mejor actor de reparto por su corto papel en la película de Raúl Arévalo; Roberto Álamo ha conseguido con su triunfo como mejor actor protagonista el único galardón de 'Que Dios nos perdone'.

En general una gala muy apresurada y sosa que no ha dejado grandes momentos para el recuerdo. Aunque denota estar aprendiendo de los errores del pasado sigue siendo un sarao sin personalidad que intenta copiar modelos anticuados. La gran fiesta del cine que nunca arriesga, como no lo hace la academia con sus nominaciones, y deja unos premios muy repartidos que contentan a todos en una gala que no deja satisfecha a nadie.

Galería: Ganadores de los Goya 2017
Carlos Diez, ganador del Goya 2017 a Mejor diseño de vestuario

Te puede interesar

<span>'The Walking Dead'</span>: Los villanos, de menos a más peligroso

Los villanos de 'The Walking Dead', ordenados de menos a más peligroso

Películas relacionadas

Comentarios

Noticias relacionadas