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CRÍTICA

'Zona Hostil': Cuando las balas no tienen profundidad

'Zona Hostil' es el debut cinematográfico de Adolfo Martínez, protagonizado por Ariadna Gil, Raúl Mérida y Roberto Álamo. En cines el 10 de marzo.

Por Diego Alfonso Pizarro Da Costa 10 de Marzo 2017 | 14:30

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Adolfo Martínez se estrena como realizador con 'Zona hostil', un drama bélico que bebe de influencias a nivel visual de películas estadounidenses de este género. La carrera artística de Martínez ha tenido mucho contacto con la industria cinematográfica hollywoodiense como director artístico, trabajando en películas como 'Los ángeles de Charlie: Al límite', 'Terminator Salvation' o 'El séptimo hijo'. Esta película supone una novedad en nuestros tiempos, dado que las cintas de este género son escasas en el actual cine español, donde triunfa más el suspense y el drama, sin olvidarnos de la comedia. Como se ha anunciado en varias ocasiones, la realización técnica de esta película ha sido muy trabajada y se han utilizado materiales reales en cuanto a helicópteros, equipos... que han sido cedidos por el ejército español. Pese a no contar con un presupuesto muy desorbitado, se ha visto un gran despliegue de medios para la recreación de los eventos que se presentan.

La película se ambienta en la Guerra de Afganistán, en un hecho real ocurrido al Ejército español. La Capitán Varela es quien está al mando del MEDEVAC, un equipo especializado en rescatar a los heridos. Durante una misión antiminas, dos soldados estadounidenses junto a un equipo español deben ser rescatados por el helicóptero. Una serie de eventos desafortunados hacen que el MEDEVAC vuelque. Tras pedir el rescate de todo el equipo, los soldados deberán pasar una noche en la que la incertidumbre, el peligro y la supervivencia será su nueva realidad. Los insurgentes aprovecharán la situación para buscar apuntarse una victoria. Todos deberán unirse y dejar sus diferencias aparte para poder superar la noche y ser salvados.

 'Zona Hostil'

El despliegue de medios antes mencionado se puede ver totalmente desde el primer minuto. La calidad de la imagen y el cuidado de los elementos artísticos es lo mejor de la película. Martínez ha querido realizar un producto de calidad visual, que cada plano resalta. Por un lado, la recreación de Afganistán y de lo que le pasó al Ejército español está vigilado al milímetro, y pese a no contar con muchos escenarios, han sabido jugar la carta de "poco muy bien hecho merece más la pena que mucho y mal hecho". Esta estrategia de no querer más allá y tener que realizar todavía más trabajo de exteriores e interiores, hace que el potencial visual deba ser muy aplaudido. De esta forma, se demuestra que las producciones españolas, por lo menos a nivel artístico y de atrezzo, puede estar muy bien valorado y trabajado y destacar en el cine de forma internacional. Por otro lado, la dirección de fotografía es brillante, hay planos que merecen ser enmarcados y que se nota la intención del equipo en buscar una mayor profesionalización de la imagen. Ha habido una preparación exhaustiva a la hora de organizar cada plano, que da mucha más fuerza a la historia y a la línea narrativa que estamos viendo. No se puede negar que 'Zona Hostil' a nivel de imagen y de recreación es más que sobresaliente.

Aun así, el fallo de la película se encuentra en el propio guion y, sobre todo, los personajes. En una entrevista que tuvimos con Ingrid García Jonsson, la actriz mencionaba que la historia "bebe de una realidad, pero es ficción", no hace falta decir que las declaraciones de García Jonsson son obvias pero vamos a recalcar que pese a tratarse de ficción (si no sería un documental), no tienen una gran empatía con el público las historias ni los personajes que se nos presentan. Los propios actores han admitido ser ayudados por los propios soldados, pero estamos seguros que hubiera sido más interesante escuchar la historia de su propia boca que ver cómo han sido expuestos en pantalla. Ni siquiera la Capitán Varela, personaje interpretado por Ariadna Gil, consigue llegar al espectador. Todos se quedan en una fase superficial en la que apenas puedes sentir realmente las ganas de conocer más. Un reparto demasiado coral en el que el guion no ha querido mojarse y por lo tanto, a nivel de historia es flojo. Únicamente se ha visto un cuidado por ver las estrategias militares que se llevaron a cabo entonces, pero el nivel humano no ha estado equilibrado y una película que no contiene personajes a los que tener ganas de conocer, provoca la animadversión del espectador. Esto se puede notar también en cómo se desarrolla la propia historia del incidente, en un momento todo se convierte en escenas de "pegar tiros" y se deja totalmente fuera lo que podría haber sido la supervivencia y la desesperación que tuvieron estos soldados. La falta de sentimiento, desgarro... es notoria de principio a fin. Pese a lo dicho por la actriz de 'Toro', una ficción debe tener mucho más cuidado a la hora de recrear hechos basados en una historia real, dado que como pasa en 'Zona Hostil' puede quedarse vacía y con un intento de homenaje que no llega a serlo.

Por otro lado, las interpretaciones no son brillantes y no por los actores que forman parte de la película, sino por las limitaciones que les imponen sus personajes. Se supone que Ariadna Gil, que vuelve al cine después de un tiempo fuera de pantalla, es la protagonista principal junto a Roberto Álamo, pero es tanta la repartición de tramas y la poca sensibilidad que hay en sus personajes que acaba cayendo en el saco de uno más de los que estaba ahí, sin nadie tener el peso fílmico, ni siquiera de forma coral. Gil no nos dota de su mejor interpretación y en ocasiones, parece que no está cómoda con su personaje. Pese a los problemas y al debate interpersonal que tiene ella misma, esto no se puede percibir en los gestos o en la forma de expresarse de la actriz. Se queda a medio gas y en ocasiones parece que ha perdido la energía a la hora de rodar una secuencia, no hace falta decir que si todos estuviéramos en riesgo de muerte, aunque tuviéramos que mantener la calma, no estaríamos como si viéramos llover. Una actuación que podría haber dado más de sí y que no quedará para la posteridad ni en la carrera de la actriz ni en la industria cinematográfica. Lo mismo pasa con Roberto Álamo, que recientemente se llevó el premio Goya por 'Que Dios nos perdone'. Lejos de las interpretaciones que sabemos que puede llegar a tener el actor, se convierte únicamente en un escaparate para decir que Álamo ha trabajado en 'Zona Hostil'. No aparece lo suficiente como para recordarle en la película y durante sus escenas pasa inadvertido.

 'Zona Hostil'

Raúl Mérida es el más destacable a nivel interpretativo, aunque algunas veces se percibe que está actuando y no se crea el personaje. Aun así, su papel del Teniente Conte tiene valor en la película y ha sido una muestra de que el que fuera actor de 'Los protegidos' ha madurado también a la hora de escoger sus proyectos. Algo que ya se ha podido ver en su transición en series como 'Isabel', donde daba vida al mismísimo Felipe, el Hermoso. Mérida sí que a nivel gestual y a la hora de expresarse muestra la fuerza y a la vez la debilidad personal de Conte. Además, al tratarse de un personaje no tan simpático como los otros, era importante que se transmitiese esta sensación y lo hace. En Mérida sí que se ve una evolución, aunque sea pequeña, y llegamos a comprender las razones que llevan a su personaje a tomar ciertas decisiones y por qué es su comportamiento así. Si tuviéramos que elegir al protagonista de la película, sin duda sería Raúl Mérida. Al contrario que Ingrid García Jonsson, la cual únicamente tiene un pequeño papel que pasa sin pena ni gloria por la película y que tampoco tiene mayor trascendencia que mostrar el impacto que supone para una primeriza este tipo de misiones. El problema de García Jonsson es que sólo muestra el miedo de su personaje y en determinados momentos donde debe mostrar el coraje, no consigue convencer.

Del reparto tan coral, que antes hemos mencionado, destacamos a Antonio Garrido y Marian Hernández, en especial al primero. Pese a que es cierto que su personaje es caricaturesco, por lo menos se puede percibir en él los diferentes cambios de sentimientos que debe tener en la película. El actor andaluz no deja de ser el alivio cómico y aunque algunas partes humorísticas de su personaje chirrían, la realidad es que es uno de los más dinámicos de la película. Y es verdad que, al terminar el film, uno de los momentos que más recuerdas es el "jamón de Antonio Garrido" y es que aunque sea una parte más cañí, no se puede olvidar que este tipo de personas también forma parte de nuestra cultura. Marian Hernández, a la cual hemos visto en un registro más cómico, cambia totalmente de tercio en 'Zona Hostil' y, a diferencia de García Jonsson, pese a tener pocas escenas, sí convence y aporta su grano de arena durante sus secuencias. No se puede decir que vaya a ser la mejor película de la actriz, pero por lo menos ha sabido ejecutar bastante bien su trabajo.

 'Zona Hostil'

Innovadora a nivel artístico

Aunque la historia a nivel narrativo no termina de cuajar, no se puede olvidar el gran trabajo que supone que haya una película española de este género y de esta calidad. La razón no es otra que promover este tipo de producciones y demostrar que la industria cinematográfica nacional está más viva que nunca. A lo largo de los últimos años se ha podido ver un cambio a pasos agigantados de las películas que triunfan en España y esto también se puede percibir en cómo poco a poco vamos destacando a nivel internacional de una forma contundente. 'Zona Hostil' puede servir de inicio de una nueva época de películas bélicas, ya no solamente por su temática sino por la forma de hacerlo. Habrá que esperar cómo avanza el género bélico a partir de ahora, pero sería interesante también ver esta parte de la historia de España, alejada de la tan manida temática de la Guerra Civil.

En conclusión, 'Zona Hostil' es una apuesta interesante que no termina de haber sabido ejecutar la historia real que tenía detrás. Unos personajes, por lo general, carentes de una empatía que atrape al espectador y por lo tanto, no termine de conectar con la audiencia, dejando todo en un plano superficial. A nivel visual se puede ver el gran trabajo realizado, lo que anima a más personas a lanzarse a un proyecto con producción española y que se pueda ver que pese a no contar con un presupuesto desorbitado, se pueden realizar películas con un acabado brillante. Un film bonito de ver, pero carente de sentimientos.

Nota: 5/10

Lo mejor: La dirección artística y de fotografía.

Lo peor: La superficialidad de la historia.