7.5
Los Seis Signos de la Luz es una aventura para vivir un sábado por la tarde, sentado en el sofá, acurrucado bajo una manta y todo a oscuras dispuestos simplemente a ver el transcurso de una bonita historia sin pretensiones, una historia donde una más de tantas veces se cuenta la batalla entre la luz y la oscuridad.
La historia comienza con Will, un chico normal, en un mundo aparentemente normal, donde en el autobús de vuelta a casa el protagonista conoce a una guapa chica de la que no puede apartar la mirada. Sin duda una de las escenas que el espectador vuelve a rememorar al final del film por el giro de tuerca que da la historia. Quién pensaría que tras esa bufanda roja se ocultarían tantos misterios y el mayor secreto...
El trascurso de la película gira en torno a la búsqueda de los seis signos de luz, escondidos cinco de ellos en lugares apartados en el tiempo y el espacio. Es en esta búsqyueda donde el personaje de Will queda definido, donde tras reconocerse como El Buscador, pasa de la vida de niño a la vida de adulto y donde en una impresionante secuencia de explosiones en la noche, su rabia y su ira por conocer lo que le depara el futuro, se refleja esta transición.
Es este el regreso del protagonista de Everwood también, ejerciendo de hermano mayor de Will y con su propio papel en la historia, una historia de la que si bien sabemos hacia donde se dirige e incluso cual es el sexto signo de la luz, no dejará de apasionarnos y dejar un buen sabor de boca, como una buena aventura de sábado por la tarde.