Esta crÃtica incluye información relevante sobre el argumento de la pelÃcula.
Cuando Kevin Williansom escribió la frase "¿Cuál es tu pelÃcula de terror favorita?" en el guión de lo que posteriormente serÃa Scream, no podÃa ni imaginar el éxito que iba a suponer las andanzas de Ghostface en el pequeño pueblo de Woodsboro.
El cine de terror llevaba muerto muchos años, los estudios cinematográficos ya no consideraban el género como rentable y las pocas pelÃculas que se hacÃan, iban destinadas principalmente al mercado del video.
Sin embargo, la Miramax sabedora de que tenÃa un guión que podÃa triunfar entre el público adolescente, contactó con Wes Craven para darle las riendas de un proyecto que se estrenó en los cines a principios de 1996.
El comienzo de Scream pese a parecerse bastante al de "When a stranger calls", es brillante. Esa escena inicial en la que el asesino juega con su vÃctima a través de una llamada telefónica sienta las bases de la pelÃcula y de sus dos posteriores secuelas.
Wes Craven acierta de pleno colocando a Drew Barrymore como la primera vÃctima de Ghostface, ya que nadie espera que el rostro más conocido de todo el reparto muera nada más comenzar la pelÃcula. Este recurso en el que un actor famoso es asesinado en el arranque ha sido usado con posterioridad en varias pelÃculas, incluso en subproductos como Tuno negro.
Cuentan que a Harvey Weinstein dueño de la Miramax, la máscara que usa Ghostface inspirada en el cuadro El Grito de Munch, le parecÃa ridÃcula. Sin embargo, a Craven le gustaba tanto (de hecho la compró el mismo en una tienda de carretera) que la uso en la escena inicial pese a la negativa de su "jefe". Al enseñarle lo que habÃa rodado a Weinstein, éste cambió su postura inicial y acabo por reconocer que la máscara encajaba perfectamente con el asesino. Con el paso de los años, Ghostface se ha convertido en un icono tan popular como Freddy Krueger o Jason Voorhees.
Es normal que un tÃtulo de terror haga guiños a otras cintas. Sin embargo, Scream es un bombardeo constante de referencias cinéfilas, donde el personaje de Randy es su mayor exponente. Sus teorÃas sobre las pelÃculas de terror, el endiosamiento que profesa a Jamie Lee Curtis, los guiños a pelÃculas como Halloween o Pesadilla en Elm Street están a la orden del dÃa.
Si hay algo que reprocho a Scream son dos cosas. En primer lugar no me gusta Neve Campbell como Sidney Prescott. Su cara de niña buena no me convence y creo que le da una interpretación muy sosa al personaje principal de toda la saga. La otra cosa que me defraudó fue su final tan tramposo. Durante toda la pelÃcula Craven va dándote pistas (algunas buenas y otras no) para ayudarte a descubrir la identidad del asesino: La única llamada que puede hacer Billy desde la cárcel, un primer plano de los zapatos del sheriff que coinciden con los que calza el asesino... Sin embargo, cuando descubres que no hay uno si no dos asesinos, te da la sensación de que el juego espectador-director está amañado.
Aparte del intenso comienzo, me gustarÃa destacar la secuencia del video con 30 segundos de retardo y el posterior asesinato del cámara de Gale Weathers. Sencillamente genial.
Scream es una pelÃcula que nadie debe perderse y que supuso el comienzo de la saga de terror más popular de los años noventa.
Lo bueno: autentica,muy entretenida,muertes muy buenas