Esta crÃtica incluye información relevante sobre el argumento de la pelÃcula.
Hombre hecho y derecho se ve de repente "cargando" con unos niños que a través de hilarantes "gagas" le acaban enseñando qué es importante en la vida y se convierte en una persona mejor en una emotiva escena final.
¿Os suena? Claro, es lo que hemos visto mil veces en pelis como "Poli de guarderÃa", "Dos canguros muy maduros", etc. Son las pelis que se lanzan cuando un actor quiere demostrar que sabe hacer algo más que pelis serias, o de "duro".
La novedad en este caso es que Gru no es un actor real, es un personaje animado con la voz de Florentino Fernández (¿cuándo se acabará la moda de poner "famosetes" para hacer el trabajo de actores de doblaje?) que es muy malo... porque lo dice el tÃtulo. En realidad, sus mayores maldades no pasan de bromas pesadas, no soportar a sus vecinos y a llevarse mal con su madre. Vamos, como todos nosotros, salvo que no tenemos una base secreta ni un rayo congelante.
El resto de los personajes, quitando a las niñas, que son más inteligentes, maduras y adaptables que los adultos, son puras sombras de personalidades... e incluso estas desaparecen a la hora del obligado final feliz que adivinamos desde el principio casi del filme.
Como resumen final: cualquier pelÃcula que use en serio el argumento de "he de asistir a la fiesta de fin de curso" es que no ha comprendido qué es ser un villano... y que los mayores de 10 años no son el público objetivo de ésta.
Lo bueno: animacion, efectos especiales, minions = rabbids amarillos
Lo malo: argumento trillado, dobladores aficionados, final tipico