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ENTREVISTA

Alicia Rohrwacher: 'La conciencia política e intelectual italiana es resultado de la influencia de la televisión'

La directora italiana nos habla de 'El país de las maravillas', la multipremiada película que la ha convertido en una de las jóvenes cineastas más aclamadas de su país.

Por Jorge R. Tadeo 1 de Marzo 2015 | 10:00

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Alicia Rohrwacher se llevó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2014 con su segundo film 'El país de las maravillas', que ha llegado este fin de semana a los cines españoles. Durante el pasado Festival de Sevilla, donde su trabajo fue doblemente premiado, tuvimos ocasión de charlar brevemente con esta joven y prometedora cineasta italiana sobre los entresijos del rodaje y su inspiración a la hora de abordar la historia.

ecartelera: El retrato del paisaje físico y humano que vemos en pantalla nos deja la sensación de un conocimiento cercano del ambiente en el que se desarrolla la historia. ¿Conoces en profundidad la zona (situada en la región del Grosetto) y sus habitantes?

Alicia Rohrwacher: Sí, conozco bien la región y también el trabajo con las abejas, porque mi padre era apicultor. No es una película autobiográfica aunque conozco bien a los personajes, pero nada de lo que sucede en la película sucedió en mi vida. Durante la preparación del film entrevistamos a campesinos de la zona para conocer sus deseos, inquietudes y su visión del futuro, que desgraciadamente es muy limitada porque la vida en el campo tiende a desaparecer. La única perspectiva que hay es la de aprovechar al turista, no hay una vision desde dentro para producir algo y subsistir, sino para ofrecer a terceros.

Alicia Rohrwacher: 'La conciencia política e intelectual italiana es resultado de la influencia de la televisión'

ecartelera: A medida que avanza la película da la impresión de que el retrato del entorno se oscurece. ¿Quisiste jugar con esa ambivalencia del lugar como un espacio paradisiaco por lo que tiene de intacto pero inquietante por lo que tiene de aislado?

A.R.: La evolución tonal del film es en realidad fruto de una mera coincidencia climática, ya que aunque no rodamos de forma secuencial, todo el segmento final en el que se aproxima el drama se rodó en último lugar, cuando estabamos más cerca del otoño. Nos preocupamos más por dejar el lugar tras el rodaje exactamente igual que antes de nuestra llegada y quisimos que esa imagen estuviese también en el film.

ecartelera: Aunque tu película aporta una visión realista del entorno, está narrada desde una mirada infantil y pueden intuírse ciertas referencias a cuentos como 'Pinocho' o 'Alicia en el país de las maravillas'. ¿Cómo utilizas y con qué intención estas referencias?

A.R.: En efecto, hay muchas referencias a los cuentos, sobre todo a las historias tradicionales italianas que tienen generalmente una base realista y cotidiana, no tratan sobre príncipes y princesas. Su utilización es fruto de una observación del mundo ajena al psicoanálisis y en este sentido, ligada en cierto modo a la fantasía. Por ejemplo, la violencia del padre es que habla en otro idioma y de este modo evitamos caer en el lo psicoanalítico, recurriendo a una violencia inherente. Y sin hablar de forma explícita del amor por su hija, hemos buscado una imagen que es la del camello que le regala.

ecartelera: Al igual que en la reciente 'Reality' de Matteo Garrone, la televisión irrumpe en tu historia como un elemento intruso, que desestabiliza al pueblo y a la familia protagonista. ¿Ves la televisión como algo que pervierte la sociedad?

A.R: Te agradezco la comparación porque Matteo es un hombre al que adoro y cuyas películas me han influido mucho, aunque él retrata el mundo desde una perspectiva distinta y psicoanalítica. En cuanto a la televisión, mi país es víctima evidente de un genocidio cultural operado a lo largo de las últimas decadas. Todo lo que somos en este momento como italianos, nuestra conciencia política, intelectual y artística proviene de la voluntad de la televisión y no por ejemplo del cine de Mateo Garrone o de Paolo Sorrentino. Todo lo que somos es lo que la televisón cuenta de nosotros, no se puede reflexionar sobre la conciencia política de un italiano si no se explica la historia reciente del entrenimiento italiano. Cuando yo era joven no veía la televisión y para mí era un lugar de magia y era libre para imaginarla como quería.