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PRECRÍTICA

'El reino prohibido', tan simple como entretenida

El primer largometraje coprotagonizado por Jet Li y Jackie Chan resulta tan simplista como divertido, aunque tampoco es una obra maestra del género.

Por Óscar Martínez 16 de Octubre 2008 | 19:15

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Dirigida por Rob Minkoff y protagonizada por Michael Angarano, Yifei Liu, Collin Chou, Morgan Benoit y Bingbing Li, el principal reclamo de 'El reino prohibido' radica en ser la primera película en la que trabajan juntos dos leyendas del cine de artes marciales como son Jet Li y Jackie Chan.

La película gira en torno a un joven neoyorquino que siente una irrefrenable pasión por el cine procedente de Hong Kong y las películas de Kung-Fu clásicas. En uno de sus paseos por China Town, a una destartalada casa de empeños que suele visitar, encontrará casualmente el bastón mágico Ru Yi Bang del Rey Mono Sung Wukong, que según la leyenda reclama ser devuelto a su amo.

Una serie de acontecimientos harán que dicho bastón recaiga sobre el joven, que atravesará la Puerta sin Puerta hacia un mundo de magia y leyenda, en el que emprenderá una peligrosa búsqueda a fin restrablecer el orden devolviendo dicho objeto a su legítimo amo.

Tan simple como entretenida

Ya durante los primeros compases de la producción de esta película, y viendo las expectativas que se habían generado en torno al proyecto, el propio Jackie Chan fue el encargado de advertir que 'El reino prohibido' no era precisamente una maravilla. Con semejante argumentación, uno no podía ya esperar mucho de esta afamada reunión de actores pero, curiosamente, nada más lejos de la realidad.

Puede que sea por su humilde revisitación del género Wu Xia con especial ahínco en esa estética original nacida en la Shaw Bros., más cercano en cuanto a esencia a títulos como el genial díptico de Ronnie Yu de La novia del cabello blanco o a los Zu Warriors de Tsui Hark que al colorido carnaval de efectismos que últimamente nos brinda Zhang Yimou, o puede que, simplemente, se deba a las ínfimas expectativas que rodeaban al proyecto, pero lo cierto es que 'El reino prohibido' es una película terriblemente entretenida.

Con un ritmo relativamente intenso y cuya principal cualidad radica en la constancia, 'El reino prohibido' es una sucesión de tradicionales coreografías y efectos especiales que no permite pestañear al espectador, en una revisitación -algo infantil en su concepción, todo hay que decirlo- de la historia del Rey Mono Sung Wukong, probablemente el personaje ficticio más querido de la literatura folclórica china. Como decía, la película de Rob Minkoff es puro entretenimiento sin pretensiones, en el que combates de bella factura normalmente ausentes de una ya tópica cámara lenta se suceden sin apenas tregua alguna, y donde las inevitables moralina y secuencias de amor -algo previsible teniendo en cuenta la abierta apuesta por la topicidad de su planteamiento- apenas sí quedan en un mero conato, en una película con aires de fábula que nos brinda toda una sucesión de arquetipos de corte eminentemente clásico.

Puede que 'El reino prohibido' carezca de cierto dramatismo, y sobretodo de un desarrollo en su nudo central que bien podría haber dado mucha más profundidad a su historia -además de tener a un desaborido Michael Angarano como supuesto actor principal-, pero todas sus carencias quedan minimizadas por un ritmo portentoso, unos efectos especiales solventes, y unos personajes que cumplen sobradamente con su cometido, que nos otro que el de entretener, hacernos reir y pegarse leches.