En 2014 se estrenó 'Begin Again', película que cosechó muy buenas críticas tanto en el público como en la audiencia, conquistando con la tierna y optimista relación creada entre Keira Knightley, una joven guitarrista y compositora y Mark Ruffalo, un hombre desgraciado dentro del negocio de la música. Dos años después, su director, John Carney, quien recientemente ha estrenado 'Sing Street', acaba de sorprender con unas duras declaraciones acerca de la interpretación de su protagonista.

"Creo que como actor necesitas no tener miedo a descubrir quién eres realmente cuando la cámara está rodando", contaba el director para el medio The Independent, "Keira tiene miedo a ser ella misma y lo que hace es esconderse, y yo no creo que puedas ser un actor y hacer eso". Y llegaba más allá: "No es que odie lo que es Hollywood, pero me gustaría trabajar con actores curiosos y adecuados para las películas, en lugar de con estrellas de cine. No quiero menospreciar a Keira, pero es duro ser actor y ello requiere un cierto nivel de honestidad y análisis de uno mismo y definitivamente no creo que ella estuviera preparada para eso en la película".
Belleza vs. talento
Keira Knightley es una de esas actrices que desata opiniones dispares entre la audiencia: muchos dicen que tiene un gran talento para la interpretación, y así lo asegurarían sus dos nominaciones al Oscar de Mejor Actriz en 'Orgullo y prejuicio' y 'The Imitation Game (Descifrando Enigma)', en 2006 y 2015 respectivamente. Otros, sin embargo, aseguran que la actriz es tan solo una cara y un cuerpo bonitos, que simplemente tuvo la suerte de participar en grandes producciones como 'Piratas del Caribe' o 'Love Actually', con las que sé catapultó a la fama, pero que no es gran cosa interpretativamente.
Al menos esto es lo que Carney insistió en resaltar en su entrevista, sin morderse la lengua, hablando en particular de la actuación de la actriz en 'Begin Again': "Por mucho que intenté que funcionara creo que no logró convertirse en una guitarrista y compositora de canciones". También aseguró que su gran "séquito" hizo muy difícil "conseguir hacer cualquier tipo de trabajo verdadero", y zanjaba, ya sin más miramientos, cuando fue preguntado acerca de qué aprendió haciendo la película: "Aprendí que nunca volveré a hacer una película con supermodelos".
Seguro que estas palabras resultan un duro golpe para Knightley, quien en diferentes ocasiones ha asegurado a la prensa lo mucho que le cuesta encajar las malas críticas, por más que tenga una carrera de más de 10 años a sus espaldas. Mientras, Carney acaba de estrenar 'Sing Street', una película también musical y juvenil ubicada en los años 80, de la que parece estar muy orgulloso (lo cual no le impide soltar otra pullita contra Knightley): "Esta película es fantástica, estoy muy sorprendido, es una película pequeña y personal sin Keira Knightley en ella. Es realmente gratificante". ¿Habrán tenido Carney y Knightley algún tipo de disputa, o a qué viene ahora toda esta hecatombe?