'Cartas de la guerra': Epístolas desde la distancia

Miguel Ángel Pizarro Viernes 16 junio 2017

Decía el bolero de César Portillo de la Luz: "Más allá de tus labios, del sol y las estrellas. Contigo en la distancia, amada mía". El cine portugués es uno de los más vanguardistas y atrevidos del panorama europeo. Delicado e intimista, últimamente se ha visto perlas como la trilogía de 'Las mil y una noches' de Miguel Gomes o 'Correspondencias', de Rita Azevedo Gomes. Desde la 66ª edición de la Berlinale llega 'Cartas de la guerra', dirigida por Ivo Ferreira, una exquisita pieza de orfebrería.

Cartas de la guerra

Basada en la novela epistolar 'Cartas de la guerra: Correspondencia desde Angola' de António Lobo Antunes, relata el viaje que realizó el autor por el país africano entre 1971 y 1973, durante la guerra de independencia de esta colonia portuguesa. Un médico y autor en ciernes es llamado a filas. De manera epistolar, recuerda el profundo amor que le profesa a Maria José, su esposa.

La decadencia del imperio colonial

Pupilo de Miguel Gomes o Pedro Costa, Ivo Ferreira narra con extraordinaria poesía una película que es, en realidad, una epístola escrita convertida en máxime protagonista con un delicado trasfondo convertido en hipnóticas imágenes en blanco y negro, cuidadas con sumo detalle. El cineasta retrata fielmente las cartas que dedicó Lobo Antunes a su esposa durante la guerra colonial, en la que se aprovecha para mostrar la decadencia del colonialismo portugués, que casa perfectamente con la belleza y aroma a saudade que desprende el filme en todo momento.

Cartas de la guerra

El espectador se introduce en unas vivencias con orden cronológico pero cuyo destino radica más en las sensaciones que provoca las dedicatorias de amor, de deseo, de frustración, de enfado, de tristeza que salen de la mano del protagonista, encarnado por Miguel Nunes, pero de los labios de su esposa, interpretada por Margarida Vila-Nova. Aceptando esa ruptura en la trama, puesto que el guion es prácticamente las epístolas, la experiencia se convierte en un intenso viaje al lado oscuro del colonialismo portugués, cuyos últimos retazos culminaron en 1975, un año después de la Revolución de los Claveles.

La melancolía de la distancia en tiempos bélicos

El portugués sabe retratar con perfección la melancolía, los escritos convertidos en imágenes cinematográficas se convierten en una sensación semejante a la saudade, con delicadas palabras en la lengua de Camões, en la que sus palabras de amor y deseo se convierten en ambrosía para el paladar pero que son capaces en tornarse en cuchilladas dialécticas cuando el enfado o la desesperación se apoderan de la carta, convirtiendo el filme una pieza de sinestesia, en la que las palabras son colores grises y música melancólica, semejante al fado, y sus imágenes son oníricas, dando diálogos a las puestas de sol o los despiadados soldados.

Cartas de la guerra

Con ecos de filmes como la colombiana 'El abrazo de la serpiente' o filmes lusos como 'Juventud en marcha' o 'Tabú', Ivo Ferreira da un paso más en su retrospectiva de la memoria histórica de su país, que tan bien le salió con 'Aguas mil'. 'Cartas de la guerra' es una película que toca cada sentido con sus bellas imágenes y las palabras de sus escritos, mostrando la terrible imagen del conflicto bélico de manera hermosa pero decadente y cruel. Magnífica. Una demostración más de que el cine portugués sigue siendo ese aquél extraño vecino que ofrece majestuosas obras maestras.

Nota: 8

Lo mejor: Su delicada voz en off, sus hipnóticas imágenes y su poético sentido de la melancolía.

Lo peor: Que Miguel Gomes dirigiera 'Tabú' años antes, su recuerdo viene a la mente. Además, no es un cine para todo el público.

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