A priori, Woody Harrelson no cumple ninguna de las supuestas exigencias con las que cuenta la industria de Hollywood para convertirte en estrella mediática, respetada por la crítica, aplaudida por la Academia y respaldada por el cariño de unos espectadores que celebran cada aparición tuya en la pantalla. Y sin embargo, maldita sea, él lo ha conseguido. Y lo ha hecho siendo un tipo tan raro como brillante, un actor tan imprevisible como (siempre) eficaz, tan suicida como valiente. Resumiendo, no hay nadie como Woody Harrelson. Y no podríamos crearlo a estas alturas. Ni falta que nos hace.
Su carrera siempre ha ido por los lugares más inesperados en los momentos más inesperados y de la forma, allá vamos de nuevo, más inesperada. Imposible seguir su ritmo, anticiparse a su siguiente giro de volante o tratar de adivinar su próxima meta. Lo único que podías hacer con tranquilidad era apostar tu dinero a que, saliera mejor o peor el resultado final, Harrelson caería de pie. O se daría un golpe tremendo pero resucitaría con esa sonrisa que puede ser aterradora y tierna de una escena a otra. Hablamos de talento innato, de hacer fácil lo que es realmente complicado.

A continuación, repasamos diez curiosidades sobre Woody Harrelson que tienen la capacidad de sorprender en una primera lectura pero que, un par de reflexiones más tarde, encajan perfectamente en una mente creativa tan alocada y compleja. Verle en acción siempre es un lujo, sabes que la película o la serie en la que aparezca mejorará de manera inmediata, y sigues sin saber como demonios pudo sobrevivir a tanto y a tantos éxitos y fracasos. Pasado y presente están claro, pero el futuro de Woody Harrelson sigue siendo una de las incógnitas más divertidas que plantea Hollywood. Imposible responderla. Mejor así.