La novedad y la experiencia. El aterrizaje más ilusionante y la valía de todo un camino recorrido. En las categorías de los próximos premios Goya correspondientes a Mejor dirección y Mejor dirección novel se dan cita un total de diez miradas tan personales como genuinas, tan valientes como inspiradas, tan rotundas como delicadas. La grandeza y lo pequeño equiparado desde el talento.
La sabiduría de Víctor Erice. El espectáculo y la emoción de J.A. Bayona. El equilibrio imposible de Isabel Coixet. El impacto duradero de Elena Martín. La cautivadora sencillez de David Trueba. La ternura de Estibaliz Urresola Solaguren. El nervio de Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vásquez. El encanto deslumbrante de Itsaso Arana. El cariño desbordante de Alejandro Marín. La empatía absoluta de Álvaro Gago Díaz.

Diez nombres. Diez trabajos por encima del notable. Con semejante nivel, uno no puede más que celebrar la presencia de este conjunto de nominados y nominadas y respirar tranquilo al saber que no hay camino incorrecto a la hora de entregar dos de los premios más importantes y significativos de la noche.