¿Qué más se puede decir que no se haya dicho ya sobre Bob Dylan? Salvo que hayas vivido en una burbuja durante toda tu vida, incluso a los extraterrestres debería sonarle su nombre, resulta imposible que no sepas que estamos ante uno de los artistas más importantes e influyentes de la historia. Un poeta y un genio, un maestro de mil máscaras, un milagro y un desafío.
Responsable de obras maestras como 'Blonde on blonde', 'Blood on the tracks', 'Highway 61 Revisited', 'Time out of mind' o 'Desire', por citar cinco cimas dentro de una trayectoria repleta de hallazgos incomparables, y ganador del Nobel de literatura, la única figura musical que lo ha conseguido en la historia, Dylan es un creador infinito cuya apabullante personalidad y sensibilidad también ha impregnado otros lenguajes artísticos. Y eso incluye, ya hemos llegado, el cine.
En este especial, orientado por encima de todo a resaltar una vez más la grandeza de Bob Dylan, repasamos una serie de cintas en las que, ya sea a modo de documental sobre su trayectoria vital y profesional o sus esenciales directos o situándole como miembro oficial del reparto en el terreno de la ficción, su nombre, rostro y canciones han jugado un papel fundamental. Ninguno de ellos sirve para descifrar el gran misterio que siempre ha sido y será Dylan, pero ahí reside otra de las claves para entender y subrayar que hablamos de uno de los genios más apasionantes y fascinantes que nos ha dado la música en su historia.