La tensión entre Hollywood y la inteligencia artificial ha vuelto a dispararse tras el lanzamiento de Seedance 2.0, el modelo de vídeo generado por IA propiedad de ByteDance, matriz de TikTok. La herramienta ha inunciado las redes con deepfakes hiperrealistas basados en personajes, franquicias y escenas de películas y series conocidas. La respuesta de la industria fue inmediata y contundente: acusaciones de robo masivo de propiedad intelectual y exigencias legales para frenar su uso.
Disney y Paramount enviaron a ByteDance cartas de cese y desistimiento exigiendo el fin de lo que consideran una apropiación directa de sus contenidos. Disney acusó a la compañía asiática de nutrir Seedance 2.0 "con una biblioteca pirateada de personajes protegidos por derechos de autor de Disney”. Paramount, por su parte, denunció que el modelo era capaz de generar “representaciones vívidas de franquicias y personajes famosos e icónicos de Paramount”, un argumento que elevó la tensión entre estudios y plataforma tecnológica.
ByteDance ha reaccionado con rapidez difundiendo un comunicado en el que prometió corregir el rumbo: "La compañía respeta los derechos de propiedad intelectual y hemos escuchado las preocupaciones respecto a Seedance 2.0”. “Estamos tomando medidas para reforzar las salvaguardas actuales mientras trabajamos para evitar el uso no autorizado de propiedad intelectual y de la imagen de personas por parte de los usuarios”, ha añadido la compañía. El mensaje intenta rebajar la polémica, aunque no detalla qué cambios aplicará ni cuándo estarán operativos.
El escándalo explotó tras la viralización de vídeos creados con Seedance 2.0, entre ellos un enfrentamiento ficticio entre Tom Cruise y Brad Pitt que circuló ampliamente en TikTok, o finales alternativos de series como 'Stranger Things' Su nivel de realismo encendió todas las alarmas en Hollywood, especialmente después de meses de debates sobre derechos de imagen, dobles digitales y protección del talento humano durante las huelgas de 2023.
Tajantes contra la IA
La Motion Picture Association ha sido tajante en su comunicado: "En un solo día, el servicio chino de IA Seedance 2.0 ha hecho un uso no autorizado de obras estadounidenses protegidas por derechos de autor a una escala masiva". La organización añadió que, al lanzar un servicio "sin salvaguardas significativas contra la infracción", ByteDance está ignorando leyes que "protegen a los creadores y sustentan millones de empleos en Estados Unidos". Su conclusión ha sido clara: "ByteDance debería cesar inmediatamente su actividad infractora".
También se ha pronunciado la Human Artistry Campaign, que reúne a sindicatos como SAG-AFTRA y el Directors Guild of America. "El lanzamiento de Seedance 2.0 es un ataque a todos los creadores del mundo", ha declarado la organización. "Robar el trabajo de creadores humanos para intentar reemplazarlo con contenido generado por IA es destructivo para nuestra cultura: robar no es innovar". Además, advirtieron que "estos deepfakes y clones de voz no autorizados violan los aspectos más básicos de la autonomía personal y deberían preocupar a todo el mundo".
La coalición ha rematado pidiendo una respuesta firme por parte de los gobiernos, afirmando que "las autoridades deben usar todas las herramientas legales a su disposición para detener este robo a gran escala". Mientras tanto, el sector creativo aguarda para ver si ByteDance hará cambios significativos o si Seedance 2.0 se convertirá en el próximo gran campo de batalla entre Hollywood y la inteligencia artificial.