A sus 52 primaveras Joss Whedon ya no es ninguna joven promesa, y aunque le ha costado alcanzar un status entre el público generalista (que no entre el fandom que le adora desde tiempos del buffyverso), ya nadie le discute su posición de influencia dentro del cine comercial norteamericano. Una posición que se ha ganado a pulso durante estos años.

Artífice de una revolución silenciosa en la industria gracias a sus Vengadores, quienes cambiaron las formas de hacer en el género de superhéroes y el enfoque de las grandes sagas cinematográficas (imbuidas ahora por la fiebre de crear universos compartidos), así como a la preponderancia de sus personajes femeninos como iconos del s. XXI. A través este pequeño repaso a algunas de sus aportaciones al audiovisual (y al cómic) le escribimos esta carta de amor a Joss Whedon.