REACCIÓN

Los cines tomarán medidas contra aquellos que actúen como 'pollos sin cabeza' en 'Una película de Minecraft'

El comportamiento de algunos espectadores durante la proyección de 'Una película de Minecraft' ha provocado la reacción de los cines, que amenazan con expulsar a quienes hagan el challenge viral de TikTok en sus salas.

Por David Castiella Morales Más 9 de Abril 2025 | 18:45
No he visto 'Juego de Tronos', y creo que eso me define como persona.

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"Chicken Jockey" desata la locura en 'Una película de Minecraft'
"Chicken Jockey" desata la locura en 'Una película de Minecraft' (Warner Bros. )

El que es de momento uno de los fenómenos en salas de 2025, 'Una película de Minecraft', ha recaudado ya más de 300 millones a nivel mundial y se coloca ya como una de las más taquilleras del año. La adaptación del videojuego de mundo abierto está llenando las salas en beneficio de Warner Bros., y las redes sociales han sido testigo de reacciones volátiles y sentimentales a la altura de 'Vengadores: Endgame', confirmando que, si se hace en grupo, no está tan raro interactuar con una pantalla.

Tráiler español 'Una película de Minecraft'

Sin embargo, las reacciones iniciales propagadas por la tendencia viral de TikTok, han llevado un paso más allá lo que parecían actos inofensivos e incluso simpáticos por parte de la audiencia. En la escena donde Jack Black grita "Chicken Jockey", parte del público estalla en gritos, aplausos y algún que otro lanzamiento de palomitas. La viralidad de esta tendencia no ha ayudado a apagar el fuego, y cada vez más salas han sufrido este comportamiento.

El entusiasmo de las acciones del público no está siendo bien recibido por los cines, que han empezado a tomar medidas especialmente en Gran Bretaña, donde las reacciones se multiplican, y es que se están cruzando algunas líneas que pueden molestar o incluso ser peligrosas para el resto de la audiencia.

Por ello, tal y como informa The Guardian, las cadenas de cine más importantes de Inglaterra ya han avisado de que pueden tomar medidas en la propia proyección de la película, llegando a pararla o incluso expulsar de las salas a aquellos que lleven demasiado lejos su comportamiento.