La investigación por la muerte de Matthew Perry ha dado uno de sus pasos más importantes con la condena de Jasveen Sangha , conocida por la Fiscalía estadounidense como la "Ketamine Queen". Un tribunal federal de Los Ángeles la ha sentenciado a 15 años de prisión por su papel en la red de distribución de drogas que terminó provocando la muerte del actor en octubre de 2023. La resolución la convierte, de momento, en la acusada con la pena más relevante dentro del caso que salpicó el final de la vida de la estrella de Friends.
Sangha, de 42 años y con doble nacionalidad estadounidense y británica, se declaró culpable de varios cargos relacionados con tráfico de drogas, entre ellos el de haber facilitado la ketamina que acabó en manos de Matthew Perry . La culpable admitió haber operado una red de distribución desde su casa en North Hollywood, donde supuestamente vendía sustancias a clientes de alto poder adquisitivo. La jueza consideró probado que no se trató de un episodio aislado, sino de una actividad sostenida en el tiempo y especialmente grave por sus consecuencias letales.
La muerte de Matthew Perry , hallado sin vida en el jacuzzi de su casa de Los Ángeles a los 54 años, fue atribuida por la autopsia a los efectos agudos de la ketamina, con otros factores contribuyentes como ahogamiento, enfermedad coronaria y la presencia de buprenorfina. La investigación posterior concluyó que el actor, que recibía tratamientos médicos supervisados con ketamina, había comenzado a buscar cantidades mayores por vías ilegales cuando ya no le recetaban más dosis. Ahí es donde apareció la red por la que ahora ha sido condenada Sangha.
La parte más dura dentro de una trama con cinco acusados
La Fiscalía llegó a describir a Sangha como la figura más grave de toda la causa, tanto por su papel en el suministro de la droga como por el hecho de que, según la acusación, siguió traficando incluso después de conocer la muerte de Matthew Perry . Reuters subraya además que Sangha admitió su relación con otra venta de ketamina en 2019 que también terminó en una sobredosis mortal, un antecedente que pesó especialmente en la decisión judicial.
En el caso hay cinco acusados en total; los médicos Mark Chávez y Salvador Plasencia, Erik Fleming y Kenneth Iwamasa, que fue quien le inyectó la droga el día de su muerte. Algunos de ellos ya han sido condenados a penas menores, mientras que otros siguen pendientes de sentencia. En ese reparto de responsabilidades, el tribunal entendió que Sangha merecía un castigo más severo por la dimensión de su negocio y por el daño concreto que causó.
La propia Sangha aseguró que asumía su responsabilidad, pero ni la Fiscalía ni la familia de Matthew Perry consideraron suficiente ese gesto. La madrastra del actor, Debbie Perry, pidió al juez la pena máxima y calificó el daño causado como “irreversible”.
Un cierre judicial parcial para una muerte que conmocionó a Hollywood
Aunque la sentencia contra Sangha es un avance importante, el caso todavía no está completamente cerrado. Quedan decisiones pendientes sobre otros implicados y la causa sigue siendo una de las más mediáticas que ha vivido Hollywood en los últimos años por el impacto emocional de la muerte de Matthew Perry . Su figura había quedado para siempre asociada a Chandler Bing, pero en sus últimos años también se había convertido en una voz pública sobre la adicción, la recuperación y las recaídas.