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CRÍTICA

'Alma mater': La fortaleza interior

Philippe Van Leeuw dirige y escribe 'Alma mater', protagonizada por Hiam Abbass y Diamand Bou Abboud. Premio del Público en el 67º Festival de Berlín y el 14º Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 13 de Abril 2018 | 13:02
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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Kafka dijo: "El poseer no existe, existe solamente el ser: ese ser que aspira hasta el último suspiro, hasta la asfixia". El cineasta belga Philippe Van Leeuw, para su segundo largometraje, 'Alma mater', decide abordar la guerra en Siria de forma inmersiva, entrando de lleno en la vida de una familia siria, en una jornada en la que se no solo se muestra los padecimientos que sufren por la guerra, sino también como son víctimas de los peores ataques a la propia Humanidad.

Alma mater

Oum Yazam es madre, tiene tres hijos, dos de ellos son sus hijas ya adolescentes. La mujer vive en Damasco, en un bloque de edificios convencional, con su marido, sus hijos y su suegro, además de tener una muchacha contratada como interna. Su vida quedará gravemente interrumpida con la llegada de la guerra. Oum optará por convertir el apartamento familiar en un refugio de guerra en el que la familia y un matrimonio vecino con su bebé recién nacido se protegen como si de un búnker se tratase. Sin embargo, las bombas, los francotiradores y los saqueadores rondan por el edificio, amenazando el frágil equilibrio de las familias y convirtiendo cada día en un momento más entre la vida y la muerte.

Dentro del padecimiento de las víctimas

Premio del Público en el 67º Festival de Berlín, el filme ganó también este galardón en el 14º Festival de Cine Europeo de Sevilla. No es de extrañar tanto reconocimiento, puesto que 'Alma mater' habla de lo concreto, del día a día dentro de una guerra. Van Leeuw, que ya habló de un conflicto armado en su ópera prima, 'El día en el que Dios se fue de viaje', en la que narraba la guerra en Ruanda, esta vez opta por traer una jornada en medio del horror, del miedo, del estupor. Sin escenas efectistas, de forma austera, centrándose en la vida de una familia, con un único escenario, como si de una obra de teatro se tratase. Con ese ejercicio, Van Leeuw logra que todo el foco se centre en la familia asediada, las víctimas, únicos personajes con los que el realizador busca empatía.

Alma mater

Y es desde el ojo de las víctimas con el que quiere mirar el realizador. En solo una jornada, ese apartamento familiar, convertido en un búnker, muestra un pasado civilizado, en el que se ven un piso convencional, con estanterías de libros, televisión, muebles, pósteres de ídolos juveniles, peluches, rodeado del terror, de la muerte, del asedio. Esa doble realidad, palpable, en ese día que se muestra es capaz también de retratar los peores horrores de la guerra, en la que las víctimas quedan hacinadas a merced ataques y violaciones. El cineasta muestra el sufrimiento de las víctimas, en el que la dignidad hacia uno mismo queda casi como último reducto de esperanza.

Hiam Abbass y Diamand Bou Abboud están espléndidas. Un filme sobre la fortaleza de las mujeres

En esa jornada, Van Leeuw aprovecha para mostrar, sin nunca juzgar, cómo el instinto de supervivencia, incluso entre una familia, puede provocar situaciones y comportamientos que, de reflexionarse, serían impensables de realizar. Ahí entran en juego los dilemas morales, las heridas mentales que deja una guerra. Además, el cineasta denuncia sin complejos la violación hacia la mujer como arma de guerra. En solo una jornada, los hechos acontecidos son narrados de una forma tan real, que causa estupor. De ahí, muy acertada la decisión de convertir la amenaza, la violencia, en un ente acechante pero invisible. Realizada con sumo respeto, Van Leeuw pretende honrar a las víctimas, llevando fuera de cámara los atroces crímenes, para no faltar a la dignidad de las víctimas.

Alma mater

Mención, por supuesto, a sus actrices protagonistas. Hiam Abbass vuelve a estar espléndida, la actriz franco-israelí de origen palestino ya había mostrado su habilidad para papeles fuertes como en 'Los limoneros', 'La fuente de las mujeres' o 'Dégradé'. Abbass trae un personaje extremo, con un peso a sus espaldas, tanto familiar como personal, muy difícil de aguantar a solas. Dura pero tremendamente humana, imposible no rendirse ante una nueva interpretación soberbia. Aunque, quien es un descubrimiento en Diamand Bou Abboud, que interpreta a Halima y deja una de las escenas más desgarradoras vistas en el último tiempo.

'Alma mater' es un filme que honra a las víctimas de la guerra de Siria, a los refugiados, obligados a marcharse por sobrevivir. Realizada con sumo respeto y con un fuerte mensaje antibelicista, se está ante uno de los mejores largometrajes estrenados en 2018. Sin noticias de informativos, mostrando una dura jornada que no está, precisamente, muy lejos del antiguo continente. Espléndida a la par que inclemente, de visionado casi obligado.

Nota: 9

Lo mejor: Su respeto a las víctimas y el centrarse únicamente en una familia y en su hogar.

Lo peor: Hay escenas que provocan un estupor casi insoportable, debido a su dureza.