El pasado 14 de diciembre tuvo lugar en el Palacio de IFEMA de Madrid la entrega de los Premios Forqué, una gala que celebra e inaugura la temporada de premios de nuestro cine. Allí pudimos ver rostros «tan importantes» para el cine español como Dulceida, Madame de Rosa, Violeta Mangriñán o Roro, que como mucho habrán estrenado un documental contando lo duro y difícil que es ser una persona enganchada al trabajo de las redes sociales.
Esta decisión por parte de los premios, donde cada vez se ven menos guionistas, maquilladores y maquilladoras, directores y directoras de fotografía, peluqueros y peluqueras, sonidistas, productores y productoras, auxiliares de producción, editores y editoras y un largó etcétera de los verdaderos e imprescindibles profesionales del cine, no es algo que haya sentado muy bien ni a estas profesiones ni al resto del público que valora la importancia del audiovisual en España.
A ver si invitáis a más guionistas y a menos TikTokers que nada tienen que ver con el cine. Qué forma de desprestigiar unos premios cinematográficos. https://t.co/tbncn6CKC0
? Roberto Deglané (@RobertDeglane) December 15, 2024