Tras haberse empezado a formar una carrera como experimentado director de cortometrajes, en 1942 el realizador Jacques Tourneur se asociaba con el productor Val Lewton, rodando para la RKO una de las propuestas de serie B más interesantes del pasado siglo.
'La mujer pantera' fue concebida como cinta de terror cuyo principal aliciente acabó siendo el fuera de campo, coronándose como buen ejemplo de título de género que se preocupaba más por sugerir que por mostrar de forma explícita. Con ella, Tourneur y Lewton daban por iniciada su andadura conjunta por el cine de género, además de regalarnos una película en la que las sombras jugarán un papel importante para el devenir de la trama. En la línea de muchas de las producciones de la época, la producción del film tuvo que estar sujeta a las directrices presupuestarias impuestas por la RKO, a las que sus creadores lograron esquivar demostrando una absoluta imaginación a la hora de plasmar en pantalla lo que no se podía mostrar. Dada su grandeza, en el presente especial le rendimos homenaje como se merece.

Femme fatale felina
Queda clara la asociación que se puede hacer del personaje de Irena, a quien interpretó Simone Simon, como representación de una especie de femme fatale que no habíamos visto antes. Lo que comenzará como una idílica relación entre Irena y Oliver (Kent Smith) tras haberse conocido en el zoo, irá complicándose a medida que vayan a pareciendo factores externos que parecen haber venido a desestabilizar a la joven y desatar unos celos enfermizos.
Los celos serán la clave para hacer que la trama vaya hacia un lugar u otro, haciendo que esta se establezca entre los cánones del drama psicológico y el terror, aunque estemos ante una especie de terror totalmente alejado de la concepción mainstream que hoy en día tenemos de este, dándole mayor importancia al peso de los traumas de los personajes y su la forma en la que sus relaciones serán definitorias para el devenir de esta legendaria obra maestra de la serie B.