Resumir el talento, la importancia, la influencia y el legado de un cineasta como Stanley Kubrick es tan sencillo como citar alguna de sus muchas obras maestras. Por ejemplo: 'La naranja mecánica', 'El resplandor', '2001: Una odisea del espacio', 'Barry Lyndon', 'Lolita', 'Espartaco', 'La chaqueta metálica', 'Senderos de gloria' o 'Atraco perfecto'. Poco más que añadir. Bueno, sí, una cosa más: en el caso de que no hayas visto alguno de estos monumentos cinematográficos legendarios, bueno, anula planes, hazte con todos ellos, corre hasta el sillón más cercano y prepárate para un maratón de cine inconmensurable.
Y es que hablamos de uno de los cineastas más importantes de todos los tiempos, una personalidad marcada por el riesgo y la innovación, la perfección técnica y la poesía visual, la intensidad dramática y la búsqueda constante por la escena perfecta. Un autor en toda regla que supo imprimir su inconfundible sello a una serie de historias que, sin tener nada que ver las unas con las otras, encontraban un hilo conductor fundamental en la genialidad abrumadora de su autor. En definitiva, ha habido muchos directores a lo largo de la historia del cine, pero pocos, muy pocos, con la grandeza de Kubrick.

A continuación, repasamos algunas de las curiosidades y anécdotas más sorprendentes de su trayectoria, conociendo tanto al Kubrick cineasta como al Kubrick más personal. Una forma de rendir homenaje a una figura esencial de la historia del cine.