Hay ciertos actores que, quizá, no hayan tenido una carrera llena de clásicos instantáneos y films venerados por la crítica, pero no han parado de trabajar y de brindarnos digno entretenimiento desde que comenzaron en esta profesión. Uno de ellos bien podría ser el gran Tom Selleck.

El intérprete no paró de intentar labrarse un camino en televisión a lo largo de los años 70 con pequeñas apariciones, pero no fue hasta 1980 cuando la suerte le sonreiría y ficharía por uno de sus papeles más recordados: el de 'Magnum, P.I.'. Tras ello, la popularidad le vendría sola.
Selleck se atrevió con unos cuantos géneros y, por supuesto, nos demostraría en varias películas y series como 'Friends' que también resultaba realmente cómico. En los últimos años, regresó a la televisión en un papel mucho más serio: el de Frank Reagan en la serie policíaca 'Blue Bloods', para dejarnos claro que aún tiene mucho talento que ofrecer frente las cámaras.