Creadas por Kevin Eastman y Peter Laird en 1984, las Tortugas Ninja pronto pasaron de ser un pequeño fenómeno en el mundo del cómic para acabar convertidas en una de las sensaciones de finales de los ochenta gracias a la serie animada 'Las Tortugas Ninja', estrenada en 1987 y que contaba como protagonistas con Donatello, Raphael, Michaelangelo y Leonardo, cuatro tortugas antropomórficas criadas por Splinter, una rata que les había instruido en las nobles enseñanzas de las artes marciales.
Viviendo en las cloacas de Nueva York, se convertirán en el azote de los criminales y supervillanos que rondan a sus anchas por la ciudad, pasando a ser un equipo de héroes icónico que pronto vería su universo ampliado gracias a la llegada de todo el merchandising que transformó a los personajes en parte de la cultura popular. No es de extrañar que, tal y como venía siendo costumbre en la época, la adaptación al cine no se hiciese esperar mucho. Y fue gracias a la labor que llevó a cabo el director Steve Barron, que 'Tortugas ninja' acabó siendo una realidad. Aunque una que pocos pudieron esperar.

Fiel a su espíritu
Con Jim Henson en el proyecto (este sería uno de sus últimos trabajos, pues el artista moriría en mayo de 1990), el film no solo acabó sorprendiendo por las altas dosis de violencia que presentó, sino que su apabullante éxito en taquilla fue algo que pocos esperaban.
La historia nos presentaba a las cuatro tortugas dispuestas a frenar la oleada de crímenes y atracos que están sacudiendo la ciudad, convirtiendo a la periodista April O'Neil (Judith Hoag) en su gran aliada, y siendo el director plenamente consciente de que lo que en todo momento quería, era llevar a la gran pantalla el espíritu de los cómics que le habían fascinado.
Estrenada un 30 de marzo de 1990, y tras superar el intento de boicot por parte de algunos padres y madres que se escandalizaron al no encontrarse con la versión amable que se había podido ver en la serie animada, 'Tortugas Ninja' terminó siendo una de aquellas rarezas del cine de acción de su época, donde las intenciones de estar dirigida para toda la familia serían a día de hoy impensables, y que bien merece una reivindicación como el título más oscuro y canalla que ha tenido el famoso equipo de héroes hasta la actualidad.