Si hubo algo que en los noventa estuvo presente en el cine de Hollywood, fue el hecho de recuperar viejos patrones que habían sido éxitos en el pasado. Mientras que los monstruos clásicos del terror volvían a primera línea de batalla en sus respectivas actualizaciones ('Drácula de Bram Stoker', 'Frankenstein de Mary Shelley', 'Lobo'), y el cine de ciencia ficción volvía a tener en cuenta las invasiones alienígenas a gran escala que habían causado furor en los cincuenta ('Independence Day', 'Mars Attacks!'), hubo otro género que también vivió una especie de segunda etapa dorada.
Hacemos referencia a las disaster movies, que habían alcanzado su mayor apogeo durante la década de los setenta con toda una serie de títulos donde las catástrofes y la supervivencia se convertían en los principales aspectos a tratar. Dentro del gran abanico de posibilidades que presentan este tipo de películas, nos podíamos encontrar con títulos que iban desde 'La aventura del Poseidón' a 'Terremoto', pasando por 'El coloso en llamas'.
Como en toda etapa que se precie, siempre existe un título que acaba convertido en el pionero, en aquel que abre la veda y allana el camino para que otros vengan después. Y por lo que al cine de catástrofes de los noventa se refiere, la que dio el pistoletazo de salida fue 'Twister'.

El tornado que arrasó en taquilla
Producida por Steven Spielberg, con guion de Michael Crichton y dirigida por Jan de Bont, el film supuso toda una revolución en el campo de los efectos especiales, los cuales corrieron a cargo de Industrial Light & Magic. Además, acabó convertida en una de las películas más taquilleras del año.
La historia nos llevaba hasta Oklahoma, hacia donde se desplazan dos equipos de científicos con la intención de estudiar el comportamiento de los tornados, los cuales harán acto de presencia de la más salvaje de las formas.
Protagonizada por Helen Hunt, Bill Paxton, Philip Seymour Hoffman y Cary Elwes, 'Twister' acabó siendo uno de los blockbusters de 1996, el cual recordamos en el presente especial.