De acuerdo, Jesse Eisenberg no es uno de esos actores que le gustan a todo el mundo. Más bien todo lo contrario. Con el protagonista de 'La red social' no existen demasiadas paradas en el término medio, todo se mide desde la admiración y el respeto o algo muy cercano al rechazo automático. No es el único intérprete que despierta este tipo de 'pasiones', pero, desde luego, pocos lo hacen con una contundencia tan asombrosa. Cada uno decide el bando Eisenberg en el que está, pero aquellos que nos mantenemos a su lado tenemos argumentos de sobra para mantenernos firmes en nuestra decisión.

Reflejo de una generación inquieta y perdida, ambiciosa y prepotente, irritante y asustadiza, Eisenberg ha sabido meterse siempre en la piel de personajes con los que podía identificarse de una manera especial. Poco importaba el género, y todavía menos el contexto, si había algo en el papel con el que el actor conectara, ahí estaba dispuesto a entregarse por completo. Y quizá esa querencia por acercarse al lado más oscuro, complejo y, en cierto modo, incomprensible del ser humano sea precisamente lo que ha provocado la animadversión de tanto público, pero, a cambio, hemos ganado un buen grupo de interpretaciones sobresalientes.
A lo largo de este especial, conocemos mejor al actor, pero, sobre todo, a la persona, componiendo una especie de puzle sobre la personalidad de Eisenberg, un tipo que ha encontrado un satisfactorio hueco en Hollywood sin ceder una pizca de personalidad por el camino. Un mérito que deberían aplaudir incluso sus detractores.