Hay películas que, más que cine, son estados de ánimo. Y esa obra maestra llamada '¡Qué bello es vivir!' es uno de los ejemplos más contundentes, emocionantes y esenciales de la historia del séptimo arte. Porque, pase el tiempo que pase, y aunque se acumule el número de visionados, estamos ante una de esas propuestas incapaces de envejecer, esquivando el paso del tiempo con la facilidad que solamente atesora lo inolvidable.

Dirigida por la mejor versión posible de Frank Capra, cineasta al que no deberíamos cansarnos de celebrar con mayor frecuencia, '¡Qué bello es vivir!' ha conseguido conquistar a varias generaciones de espectadores a lo largo de las décadas gracias a sus incalculables toneladas de encanto, bondad e ilusión. Y es que, por más dureza que uno pueda mostrar durante los primeros minutos, la sonrisa acabará resplandeciendo en nuestros rostros cuando llegue el desenlace de esta maravillosa historia.

A lo largo de este especial, regresamos a '¡Qué bello es vivir!' dispuestos a seguir descubriéndola un poco más. Para ello, repasamos diez curiosidades sobre la película, una oportunidad perfecta para volver a dejarnos embriagar por uno de esos hechizos cinematográficos que jamás desaparecen. '¡Qué bello es vivir!', el mejor de los estados de ánimo posibles.