Ya se ha perdido la cuenta de las distintas edades de oro que ha tenido la animación a lo largo de la historia del cine. Se podría decir, incluso, que cada generación puede escoger entre un buen número de ellas, mostrando así su predilección hacia distintos tipos de lenguaje narrativo, formas y objetivos de cada época del género. ¿Lo mejor? Nunca faltarán maravillas que justifiquen y argumenten la elección.
Sin embargo, lo que no suele suceder muy a menudo es la (necesaria) celebración y, en cierto modo, reivindicación de la animación española, un terreno donde, si uno se sumerge con intención, encontrara el suficiente número de joyas como para aplaudir con las orejas. Ya sea desde un punto de vista más tradicional o acudiendo a lugares más arriesgados y distintivos, el género ha dejado a lo largo de los últimos años un buen puñado de tesoros que pueden mirar a la cara a cualquier propuesta de la competencia, exceptuando, claro, a los milagros facturados por Pixar o Ghibli, por poner dos ejemplos ilustres.

De esta forma, os proponemos un recorrido por diez cintas de animación españolas que, de una forma u otra, han dejado huella en el género, engrandeciendo y mejorando su legado. Para disfrutar con toda la familia una y otra vez.