A lo largo de las últimas décadas, Disney ha sido un factor absolutamente esencial en la educación cinematográfica de numerosas generaciones de cinéfilos que aprendieron a amar al séptimo arte gracias a clásicos incapaces de envejecer de la talla de 'Blancanieves y los siete enanitos', 'El libro de la selva', 'La Cenicienta', 'Aladdin', 'La bella y la bestia' o 'Mary Poppins', por citar seis de los ejemplos más evidentes. Es decir, millones de espectadores les debemos algunos de los momentos más maravillosos que hemos vivido en la sala de un cine. Y también algunos de los más perturbadores y dolorosos.

A estas alturas, y analizando muchas de sus cintas con una mirada adulta, está claro que a Disney nunca le ha temblado el pulso a la hora de usar la crueldad para impactar y conmocionar a todo tipo de público. A fin de cuentas, si sus películas son aptas para público de todas las edades, también son aptas tanto para corazones duros como para personas de lágrima fácil. Sin discriminación. Ni piedad. Ni compasión. Si el relato necesita un golpe en el estómago que origine un incontrolable nudo en la garganta, manos a la obra. Exigencias del guión.
A continuación, repasamos las diez películas Disney más crueles, aquellas historias que, por momentos, se convertían en auténticos dramas capaces de colocar al espectador muy cerca del abismo. Tocaba hacer equilibrio sobre la fina línea que separa la infancia del mundo adulto. En algunas ocasiones lo conseguimos pero, en otras, el eco del impacto continúa resonando con fuerza atronadora en nuestros recuerdos. El lado más terrible de Disney en diez ejemplos.