Disney se dispone a ejecutar una nueva ronda de despidos que podría afectar a hasta 1.000 empleados en las próximas semanas. El recorte se perfila como uno de los primeros grandes movimientos corporativos desde la llegada de Josh D'Amaro al puesto de consejero delegado, aunque varias informaciones subrayan que el plan venía gestándose antes de que asumiera oficialmente el cargo en marzo de 2026.
Según las publicaciones que han adelantado la operación, los despidos impactarán sobre todo en el área de marketing, un terreno en el que la compañía lleva tiempo reorganizando equipos y funciones. Parte de ese rediseño pasa por una estructura de marketing más unificada, liderada por Asad Ayaz, actual jefe global del área.
La cifra puede sonar muy elevada, pero representa menos del 1% de la plantilla global del grupo. Reuters recuerda que Disney cerró el ejercicio 2025 con unos 231.000 empleados en todo el mundo (aunque la mayoría corresponden a empleos a tiempo parcial en sus parques temáticos), lo que permite dimensionar el ajuste dentro de una empresa gigantesca, aunque no por ello deja de ser un nuevo golpe para su estructura laboral.
El ajuste no nace ahora, pero sí marca el inicio de una nueva etapa
Aunque estos despidos ya estaban en preparación, su ejecución coincide con el arranque del mandato de Josh D'Amaro y por eso tienen una lectura simbólica clara. El nuevo CEO hereda una compañía que todavía sigue digiriendo los recortes, las tensiones y las reordenaciones de los últimos años. La medida, por tanto, no puede leerse como un episodio aislado, sino como una continuación de la estrategia de racionalización que Disney ya venía aplicando desde la etapa final de Bob Iger .
De hecho, The Wall Street Journal enmarca este movimiento dentro de una reestructuración más amplia que ya ha supuesto más de 8.000 despidos desde 2023. La empresa busca simplificar su funcionamiento, rebajar costes y desplazar recursos hacia los negocios que considera con más recorrido. Reuters añade que parte de ese proceso interno se conoce como "Project Imagine", una iniciativa orientada a unificar áreas, reducir duplicidades y ganar agilidad.
Por qué Disney sigue recortando
El trasfondo de esta nueva ronda de despidos es el mismo que arrastra buena parte de Hollywood. Disney sigue teniendo que responder a la menor rentabilidad del streaming, a una taquilla más irregular de lo esperado, al deterioro progresivo de la televisión lineal y a la presión competitiva de gigantes tecnológicos y digitales como Amazon o YouTube. En ese contexto, el grupo intenta proteger márgenes y reorganizarse para competir en un mercado que ya no funciona con las lógicas de hace una década.
La clave ahora no está solo en cuántos puestos se perderán, sino en qué señal envía este ajuste sobre el futuro inmediato de Disney. Si se confirma la cifra de hasta 1.000 salidas, la compañía volverá a demostrar que la era de los grandes conglomerados mediáticos sigue marcada por la contención, la eficiencia y una revisión constante de sus estructuras internas. Y en el caso de Josh D'Amaro , también dejará claro que su mandato arranca bajo la presión de tomar decisiones difíciles desde el primer momento.