Cuando hablamos de cine de animación, uno de los nombres que primero nos vienen a la cabeza como gran pionero del mismo es el de Walt Disney, quien en 1923 fundó The Walt Disney Company convirtiéndose en un rival directo de Fleischer Studios, el estudio responsable de 'Betty Boop' y 'Popeye'.
Con la creación en 1928 de Mickey Mouse, empezaron a producirse una serie de cortometrajes en los que poco a poco iríamos conociendo a nuevos personajes. Pluto, Minnie, el Pato Donald y compañía se convertían en parte de la marca durante los principios de los años treinta, momento en el que se iniciaba la producción de largometrajes con el primer título animado de la factoría, 'Blancanieves y los siete enanitos', convertido en el primer Clásico de Disney.
Los cuentos de hadas y las aventuras para toda la familia, siempre aderezados con humor y números musicales, se convertían en el sello propio de Disney. Sin embargo, y si echamos la vista atrás en el tiempo, podemos encontrarnos con algunos casos en los que sus películas llegaron a tratar temas un tanto espinosos o que, diferenciándose de lo que venían haciendo, apostaron por representar aspectos tenebrosos en pantalla.

Tétricas aventuras familiares
Si tenemos en cuenta que muchas de las películas de Disney se basan en cuentos populares que se remontan hasta el medievo, habría que tener claro que aquellas obras originales tenían, en su gran mayoría, un trasfondo mucho más cruel (incluso terrorífico) que el que nos mostraron los clásicos de Walt Disney.
Porque en el texto original de 'Blancanieves', los Hermanos Grimm acababan con el personaje de la Reina Malvada haciéndole bailar hasta morir con los pies dentro de unos zapatos de hierro puestos al rojo vivo en el fuego. O cabe recordar que mucho antes de que Tim Burton dirigiese su 'Sleepy Hollow', Disney ya había adaptado la novela de Washington Irving que sigue siendo considerada como una de las mayores obras de terror de la historia estadounidense.
A continuación, y sin ánimo de querer tirar por tierra la infancia de muchos de los que crecieron con las películas clásicas de Disney, hacemos un repaso a los diez ejemplos que, por ser innovadores o bien por traspasar ciertas fronteras, podemos considerar a día de hoy como las veces en las que la compañía del ratón más famoso del mundo se volvió absolutamente creepy.