La inteligencia artificial es compañera de incontables oficios, está presente hoy en día como herramienta base en muchos de ellos. El debate en torno a su uso también es constante y, concretamente en Hollywood, ha desatado numerosas polémicas. Mientras los grandes estudios abogan por su uso a fin de ahorrar gastos y optimizar medios, los artistas temen que su trabajo se vea mermado por esta poderosa herramienta.
Guillermo del Toro se ha mostrado como uno de los directores de renombre más contrarios a la implantación de la IA en el cine. Hace pocos días le vimos gritar "que se joda la IA" en una proyección de su nueva película 'Frankenstein', y preguntado por NPR por su opinión al respecto de esta herramienta, no ha podido ser más rotundo: ""Preferiría morir antes que usarla. No estoy interesado ni nunca lo estaré".
El oscarizado director tiene sus motivos claros: "Mi preocupación no es la inteligencia artificial, sino la estupidez natural. Creo que es a eso a lo que nos conduce, a una de las peores cualidades". Del Toro encuentra, además, semejanzas entre este debate y su nuevo largometraje, y compara a Víctor Frankestein con un "Tec Bro": "Se crea algo ciegamente, sin tener en cuenta las consecuencias". Para él, la IA generativa es un espejo de la arrogancia del doctor Frankenstein, interpretado soberanamente por Oscar Isaac en su película.
Después de "llevar toda la vida preparándose para esta película", como Del Toro afirmaba para The New York Times, el cineasta no concibió al monstruo de Mery Shelley como tal, algo que podría esperarse. En su lugar, el mexicano afirma su voluntad de que este pareciera la más auténtica obra de arte hecha a mano. Para ello, dedicó todos los medios posibles: maquillajes exquisitos y prótesis sumamente cuidadas caracterizaron a un Jacob Elordi en la mejor de sus interpretaciones.
@vanityfair "F*** AI" #GuillermodelToro says goodnight after tonight's screening of 'Frankenstein' in #NYC—and a Q&A with moderator #CelineSong and star of the film #OscarIsaac ♬ original sound - Vanity Fair