Noticias contradictorias las que desafortunadamente llegan desde Estados Unidos pocos días después de la triste muerte de James Van Der Beek. El protagonista de la serie 'Dawson crece' falleció el pasado miércoles a los 48 años de edad tras una lucha de varios meses contra un cáncer de colon.
Como ya sabemos, la sanidad estadounidense tiene un coste desproporcionado si no se cuenta con seguro médico, que habitualmente suelen pagar las empresas de los trabajadores. En el caso de los actores, que cambian constantemente de empleador y trabajo, este tipo de seguro suele ser inexistente. El sindicato SAG-Aftra ofrece un seguro médico a sus miembros, pero para acceder a él deben trabajar al menos 108 días al año, algo que Van Der Beek no cumplía.
Víctima del éxito en la juventud
James Van Der Beek ya había confesado anteriormente sus problemas económicos a causa del cáncer, víctima sobre todo de un éxito repentino en su juventud. Al ser su primer gran trabajo como actor, firmó el contrato por poco dinero y apenas ganó nada por la serie. Además, no contaba con los denominados "residuales", que es un porcentaje de los ingresos que la serie sigue generando a lo largo de los años, y uno de los motivos por los que los actores de series como 'Friends' pueden seguir viviendo sin tener que trabajar ni un día.
Varios meses antes de su marcha, Van Der Beek ya fue noticia al subastar objetos de la serie para pagar sus facturas médicas. Consiguió también reunir al resto de compañeros del elenco original para hacer una lectura del primer guión para conseguir recaudar dinero.
Tras su muerte, su esposa y madre de sus seis hijos, Kimberly, inició una campaña online para recaudar fondos para poder hacer frente a estos costes. A esta hora, ha conseguido recaudar más de 2,5 millones de dólares con la solidaridad de anónimos y conocidos, como el director Steven Spielberg o la actriz Zoe Saldaña, que figuran entre los donantes.
Compró por 4,76 millones el rancho donde vivía un mes antes de morir
Las noticias solidarias han contrastado con otras más polémicas. Se ha sabido también que el actor adquirió el rancho de Texas donde vivía junto a su familia pocas semanas antes de su muerte. La compra, fechada el 9 de enero, se realizó por nada menos que 4,76 millones de dólares.
Van Der Beek se mudó a este rancho de cinco habitaciones en el año 2020, poco después de la pandemia, inspirado a materializar un cambio de vida tras la muerte de su madre y dos abortos de su mujer. Así, el actor abandonó la mansión que tenía en propiedad en Los Ángeles para irse a vivir de alquiler en Texas. En aquel momento, incluso le resultó rentable económicamente, puesto que su casa en California se alquilaba por 12.000 dólares al mes, mientras que en Texas pagaba bastante menos de alquiler.
Sin embargo, la noticia de la compra de esta residencia también ha llamado la atención de sus seguidores, que no entienden que se pida dinero públicamente cuando hace apenas unos días se habían desembolsado casi 5 millones de dólares para comprar una propiedad. No queda claro si la familia Van Der Beek mantiene la propiedad de la casa de Los Ángeles o si se ha vendido también en el proceso.