En el momento más decisivo de la carrera por los Oscar, Timothée Chalamet ha dado un patinazo que, tal y como sugieren las malas lenguas, podría costarle su tan perseguida estatuilla. Si estás en redes sociales ya habrás podido ver el polémico comentario que hizo el actor de 'Marty Supreme' cuando participó junto a Matthew McConaughey en un evento de Variety y el CNN Town Hall. Las contestaciones no tardaron en llegar, y a ahora ha sido Juliette Binoche quien se ha pronunciado sobre el tema.
El clip que se ha vuelto viral es concretamente uno en el que Chalamet dice, textualmente: "No quiero estar trabajando en ballet, ni en ópera, ni en cosas donde sea como: 'Oye, mantened esto vivo, aunque ya a nadie le importe'. Con todo el respeto del mundo para la gente del ballet y la ópera". Aunque sus palabras están descontextualizadas (tenemos otro artículo con una visión más extendida de su declaración), escuchar la conversación completa tampoco saca de apuros al intérprete.
Binoche se encuentra en estos momentos promocionando su debut como directora en el Festival Internacional de Documentales de Tesalónica, el filme 'In-I In Motion'. En una ronda de preguntas y respuestas, durante una masterclass que estaba impartiendo frente a un auditorio a rebosar de gente, la actriz ha dado su opinión acerca del comentario: "Pensaba que el cine era un arte en decadencia".
"No importa lo que diga. No importa. No le des importancia", ha continuado. "Lo importante es lo que alimenta tu corazón y tu alma. Puedes ver muchas películas que son vacías y te dejan seco al final. Lo que cuenta es lo que alimenta tu alma y tu vida".
Su respuesta se suma a las de algunos profesionales del ballet y la ópera, entre ellos la bailarina Misty Copeland, quien defendió que ambas disciplinas han sobrevivido más de 400 años y cuestionó que el actor colaborara con artistas de ese ámbito mientras los menospreciaba. También reaccionaron instituciones como el Teatro Real de la Ópera de Londres, que recordó que sus funciones siguen llenando teatros, y otras compañías que respondieron con ironía o campañas promocionales para demostrar que el interés del público sigue vigente.
Juliette Binoche se estrena como directora
La premiere de 'In-I In Motion' tuvo lugar durante la pasada edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián y esta masterclass en Tesalónica ha permitido a la actriz, y ahora también cineasta, profundizar sobre la historia detrás del proceso creativo de la cinta, que ha consistido en más de dos décadas de trabajo.
El filme es un conjunto de imágenes de archivo grabadas durante su colaboración escénica con el bailarín y coreógrafo Akram Kham, la performance original 'In-I', que circuló por todo el mundo. Estas escenas componen un documental sincero y valioso que expone, tal y como ha explicado ella también en su paso por Tesalónica, el papel que han tenido la danza y la actuación en su vida, una lección que aprendió en su cruce de caminos con algunos de los directores con los que ha trabajado, entre ellos Leos Carax, Abbas Kiarostami u Olivier Assayas.
Ha compartido un mensaje claro y significativo: “Sé tú mismo. Confía en tu intuición. No intentes ser otra persona. Cada uno es diferente. Simplemente confía en tu diferencia. Y lánzate”.
En la sesión, además, ha querido hacer un pequeño tributo a Frederick Wiseman y a Robert Redford, ambos fallecidos en el último año, agradeciendo al primero su gran labor como "maestro del documental" y rescatando unas palabras que le dedicó el segundo: "Podía oír lo que Robert Redford me dijo: 'Tienes que hacer una película de este espectáculo'. Simplemente lo oía. Y sabía que tenía razón, pero no sabía cómo hacerlo. No tenía una productora. No tenía el dinero. No sabía con qué editor iba a trabajar".