Desde su más que interesante debut a comienzos de la década de los ochenta, 'Diner', Barry Levinson demostró un talento especial para hacer que todo parezca fácil, fluido, orgánico, natural y deslumbrante en su sencillez. No hay ni una pizca de grandilocuencia o exceso en su forma de contar las historias, en su manera de tratar a sus personajes o, en resumen, su destreza a la hora de atraparnos de inicio a fin.
A lo largo de su trayectoria ha habido errores, y no pequeños, pero llevando a cabo una mirada profunda y detallada, la balanza no engaña: ganan las películas buenas. Perdón, las películas muy buenas. De hecho, en un ejercicio de reivindicación, a los diez trabajos presentes en este especial podríamos sumar sin miedo otros títulos tan valiosos como 'El mejor', 'Liberty Heights', 'El hombre del año', 'No conoces a Jack' o la citada 'Diner'.

En definitiva, hablamos de uno de esos directores cuyo nombre no suele aparecer entre los destacados de la historia del séptimo arte, pero que ha logrado construir una carrera repleta de grandes propuestas. Por eso, pese a no ser un clásico imbatible, Barry Levinson bien merece ser señalado y celebrado como uno de los mejores de su generación. Y un tipo con ganas de seguir demostrando su talento en cada nuevo paso.