Si hace unos meses os hablábamos de la relación entre el cine y la moda con 20 películas imprescindibles, hoy hablamos de una de esas películas que gusta a todo el mundo, aunque tú no seas nada de pasarelas, modelitos ni alta costura. 'El diablo viste de Prada' conquista sin necesidad de estilo alguno.

La adaptación del best-seller homónimo dirigida por David Frankel se ha convertido en una de las comedias más adoradas de los últimos años por varios factores: el primero y principal, Meryl Streep como Miranda Priestly, un bombón de papel que es ya mítico en la filmografía de la actriz; el segundo, una Anne Hathaway comedida, al servicio de la Reina y que vuelve a vivir una evolución al estilo 'Princesa por sorpresa' pero esta vez sin sangre azul de por medio; y tercero, unos secundarios fantásticos como son Emily Blunt y Stanley Tucci, el robaescenas máximo de la cinta.
Puede ser que tú aún no la hayas visto y estés esperando a que te contemos de qué trata. La historia gira en torno a Andrea, una muchacha sin gusto alguno por la moda pero muy inteligente que, casi de rebote, acaba trabajando como segunda ayudante de Miranda Priestly, la jefa de la edición americana de Runway, la revista más importante sobre moda. De este modo, Andrea acaba amoldando su vida a su nuevo y castigado trabajo, cambiando sus costumbres, su vestimenta y hasta su forma de ser.
Las lecciones de Miranda
Inspirado en Anna Wintour, jefa de la edición americana de la revista Vogue, el personaje de Meryl Streep es un ser despreciable y despótico que hará que tu jefe parezca Winnie the Pooh. Con mano dura, consigue derrumbar los cimientos del personaje de la Hathaway y reconstruirlo en algo muy distinto.
Hemos extraído 15 de esas lecciones que Miranda le da a Andrea por si tú también quieres cambiar de vida y convertirte en una 'it girl' o 'it boy'.