La actriz Mireille Darc, icono del cine francés en las décadas de los 60 y 70, ha muerto este 28 de agosto a los 79 años. Musa de cineastas como Georges Lautner, Yves Robert y Jean-Luc Godard, fue símbolo de la mujer liberada de la época, así como un icono de belleza y sensualidad. Distinguida con la Legión de Honor en 2006, muy recordado fue su amor con el mítico actor francés Alain Delon.

La noticia la dio a conocer la cadena de radio RTL, que anunció que la propia familia de la actriz había comunicado su fallecimiento. Frágil de salud desde su infancia, en septiembre de 2016 sufrió dos hemorragias cerebrales, que desembocaron en un derrame cerebral. Víctima desde niña de un soplo en el corazón, en 1980 y en 2013 fue operada del corazón.
Nacida como Mireille Agroz, nació el 15 de mayo de 1938 en Tolón, una ciudad de la región Provenza-Alpes-Costa Azul. De familia de origen suizo, su madre provenía del cantón de Vaud, su madre era propietaria de una tienda de ultramarinos y su padre jardinero. Realmente, su padre no era el biológico y siempre que podía aprovechaba para llamarla "la bastarda". Con la llegada de la guerra al país galo, Darc se trasladó a vivir a Suiza con sus dos hermanos mayores.
Erotismo y sensualidad
Tras graduarse con honores y una carta de recomendación en el Conservatorio de Tolón, en aquella época gratuito, decide convertirse en actriz. En 1959 se traslada a París y utiliza el nombre artístico de Mireille Darc, en honor a la heroína y santa Juana de Arco y al río Arc, el "río de su infancia". Mientras pagaba sus cursos de teatro en la escuela privada Maurice Escande, se ganaba la vida posando para pintores, también como maniquí para fotonovelas y cuidando a niños pequeños.

Tras tener pequeños papeles en el teatro, gana popularidad en la televisión gracias a producciones como 'La Grande Bretèche' u 'Hauteclaire'. En 1963 logra su primer papel importante para cine con 'El pollo de mi mujer', escrita y dirigida por Jean Girault y en la que daba vida a la hija de los personajes interpretados por Louis de Funès y Jacqueline Maillan. Tras participar con éxito en películas como 'Des pissenlits par la Racine', 'Todo un señor' o 'La caza del hombre'.
Musa de Georges Lautner y Jean-Luc Godard
Colabora con Georges Lautner en la comedia 'Les Barbouzes', dos años después el cineasta le ofrecería su primer papel protagonista en cine en 'Galia', en la que daba vida a la mujer que da nombre a la película, una mujer liberada, considerada un símbolo feminista y que causó un gran escándalo en su fecha de estreno al ser una mujer que cambiaba frecuentemente de amante por guiarse sólo por lo que deseaba.

Darc fue una de las grandes musas de Lautner, con el que llegó a rodar 13 largometrajes como 'Érase una vez un poli' o 'La valija', en 1971 y 1973. No sólo fue inspiración para Lautner, la actriz también trabajo con Yves Robert en películas como 'El gran rubio con un zapato negro' o 'El retorno del gran rubio', en 1972 y 1974. Entre sus filmes más famosos está 'Weekend', la comedia negra dirigida por Jean-Luc Godard en 1969 en la que dio vida a Corinne Durand, una joven libre que explora una sociedad que estaba al borde del abismo.
El gran amor de Alain Delon
El mismo año que rodaba con Godard, Mireille Darc coincidió con Alain Delon en 'Jeff', drama criminal dirigido por Jean Herman. Durante el rodaje de esa película, Darc y Delon se enamoraron. El galán abandonó a la actriz Romy Schneider para empezar un idilio con la rubia y explosiva Darc, una relación que duró 15 años. Pese a la ruptura sentimental, unas fuentes comentaron que fueron por las infidelidades de él y otras aseguraron que fue debido al riesgo que tenía la actriz de tener hijos debido a su insuficiencia cardíaca, ambos actores fraguaron una profundad amistad que ha durado hasta el día de la muerte de la actriz.

Con una melena rubia dorada y una figura explosiva, Mireille Darc se convirtió en uno de los grandes iconos del cine francés de los 60 y 70. En 'El gran rubio con un zapato negro', la actriz lució el icónico vestido de Guy Laroche, un sensual vestido negro que dejaba desnuda su espalda hasta las nalgas. Tristemente, en la década de los años 80, la actriz debe interrumpir su carrera por problemas de salud, sometiéndose a su primera operación de corazón. Década oscura la actriz, en 1983 sufrió un accidente de tráfico en el Valle de Aosta, en el que sufrió heridas de gravedad en su columna vertebral.
En 1990 volvería a ganar popularidad gracias a su regreso delante de las cámaras, esta vez en televisión. Desde el 2005, la actriz estuvo volcada en su labor humanitaria y en su nueva faceta como fotógrafa y documentalista. Fue madrina de la asociación humanitaria La Chaîne de l'espoir, así como también apoyaba firmemente a la asociación Life+, cuya labor es la de mejorar la calidad de vida de las personas mayores en hospitales y residencias. Entre los documentales que dirigió estuvo uno que dedicó a refugiados e inmigrantes ilegales. Firme defensora de los derechos de los migrantes, con su muerte se va uno de los grandes iconos del cine francés.