El consejero delegado de Netflix, Ted Sarandos, ha detallado el plan de estrenos en salas que la compañía aplicaría a las películas de Warner Bros. Pictures en caso de que prospere su adquisición de la compañía. Sus declaraciones llegan en pleno proceso de negociación, con Paramount tratando de presentar una oferta alternativa y a la espera de la votación de los accionistas prevista para marzo.
En una intervención en el pódcast The Town, Sarandos explicó que el esquema previsto contempla un estreno exclusivo en cines durante 45 días. Tras ese periodo, la película pasaría a estar disponible en vídeo bajo demanda en plataformas de alquiler digital y, más adelante, se incorporaría al catálogo de streaming de HBO Max.
El planteamiento coincide en líneas generales con la actual ventana de exhibición de Warner, que mantiene sus títulos en cartel alrededor de mes y medio antes de su salto al mercado digital, con posibles ampliaciones en función del rendimiento en taquilla. Aún así, algunos usuarios en X (Twitter) dudan de la validez de sus palabras o si esta estrategia se aplicará a todos los títulos o solo a algunos seleccionados.
Uno de los puntos que más interrogantes generaba era si Netflix mantendría una estrategia de estrenos tradicionales en salas, dado que la compañía ha priorizado habitualmente lanzamientos limitados para cumplir requisitos de premios. Sarandos sostuvo que se respetarán los acuerdos vigentes, aunque no concretó qué ocurrirá cuando esos compromisos expiren.
La mención expresa a HBO Max también deja abierta la cuestión sobre el futuro de la plataforma dentro de la estructura de Netflix en caso de completarse la operación. Mientras tanto, Warner dispone de plazo hasta el 23 de febrero para decidir si acepta la última propuesta de Paramount o mantiene el acuerdo firmado con Netflix en diciembre.
Netflix Vs. Paramount
Paramount lanzó su contestación con una oferta hostil para adquirir Warner Bros. Discovery frente al acuerdo de compra que ya tiene firmado Netflix. La propuesta principal de Paramount consiste en pagar 30 dólares por acción en efectivo, superior a los 27,75 dólares por acción que Netflix ofrece en su trato. Además, Paramount se ha comprometido a cubrir los 2 800 millones de dólares de penalización que Warner Bros. tendría que pagar si rompiera el acuerdo con Netflix.
Más allá del precio, Paramount ha defendido públicamente que su oferta ofrece más certeza regulatoria y menor complejidad, y ha argumentado que favorece la competencia en el sector audiovisual frente a lo que ellos ven como una posible consolidación dominada por Netflix. Sin embargo, el consejo de administración de Warner ha rechazado hasta ahora la oferta por considerarla “inferior” en diversos aspectos al acuerdo con Netflix y ha pedido a Paramount que presente una mejor oferta final antes del plazo fijado.