Si hay un director que, guste más o menos, consigue hacer que los espectadores se devanen los sesos por entender lo que pretende transmitir con sus películas, ese es David Lynch. El cineasta lleva todo su vida haciéndonos pensar, y una de las veces en las que más disfrutamos de esta agotadora y emocionante experiencia fue con 'Mulholland Drive'.

La película comienza con un extraño accidente de coche, en el que una mujer que queda medio inconsciente tras lo sucedido se oculta en una casa. Betty, la sobrina de la propietaria, una mujer que sueña con ser actriz y recién llegada a Hollywood, la encontrará totalmente amnésica y decide ayudarla. En el bolso de la joven encuentra una llave azul y una variada cantidad de fajos de billetes. El nebuloso recuerdo de un nombre, Diane Selwyn, las ayudará a ambas en el intento de averiguar la identidad de la misteriosa mujer y por qué motivos ha sufrido tal accidente.
Como hemos mencionado, puede gustar más o menos, pero es inevitable que, tras visionar el film, le demos mil vueltas al argumento y elucubremos nuestras teorías. Esta cinta, tan rodeada de magia y de misterio que solo un genio como Lynch podía concebir, se merece un homenaje. Es por ello que os traemos los aspectos más curiosos de 'Mulholland Drive'.