No hay mayor curiosidad que el cine de terror. La mera existencia del género dice algo sobre el ser humano que es incómodo de comprender, y de hecho un porcentaje alto del público reconoce que evita activamente películas de esta clase. Y aun así lo vemos, y es uno de los formatos más exitosos para la gran pantalla. Pero eso es porque es conformista: unos sustos, un mensaje superficial y nadie ha aprendido nada.
El terror real es difícil de capturar. Cuando de verdad te encuentra no te suelta. Te engancha para seguir mirando, incluso cuando sabes que lo peor está por venir, que un susto va a estar al caer. El verdadero terror es el que te habla a lo más profundo de ti y tú no te cierras a él. Cuando la película haya terminado, cuando los créditos desaparezcan, seguirá ahí.
Este crítico lleva años deseando encontrar de nuevo una película en el género que le hiciera revivir esas emociones. Y ahora no se la quita de la cabeza. Su deseo está cumplido, y no puede dejar de pensar en 'Obsesión'.
El hombre ideal
Bear es tu típico chico majo de sitcom. Es Ross de 'Friends', el chico tímido y callado que tiene mucho por ofrecer a quienes ama. Y hay una persona, una mujer, que podría ser feliz el resto de su vida si abriese sus sentimientos: Nikki, la adorable vecina de al lado, la amiga de toda la vida. Si tan sólo le diera una oportunidad y se dejara llevar, entonces podría hacerle feliz.
Estoy seguro de que hace apenas veinte años la perspectiva de 'Obsesión' sería totalmente distinta. Habría algo de pureza en el párrafo anterior, un idealismo que hablaría de lo incomprendido que es su protagonista y cómo, con un poco de amor, se arreglarían todos los problemas en su grupo de amigos.
Curry Barker no quiere nada de eso. Quiere analizar la concepción que tenemos del chico amable y deconstruirla paso por paso. Podemos darle muchas lecturas a la trama de 'Obsesión', pero en su centro creo que habla del personaje de Michael Johnston y cómo las buenas intenciones enmascaradas deben cogerse con pinzas.
El actor hace un papel magnífico sobre la clase de persona que es Bear, porque hace un trabajo empático excelente sobre él. Es fácil ver algo con lo que sentirte relacionado o atraído, y por un minuto esperar que encuentre lo que busca... antes de que el mismo Johnston destroce esa empatía contra el suelo sin ayuda del guion o de que otro personaje muestre sus debilidades. Es un equilibrio muy difícil de lograr, y que este actor revelación borda.
La chica de tus sueños
Hablemos de la razón por la que Bear apenas puede respirar. Nikki, interpretada por Inde Navarrette, es lo mejor de todo 'Obsesión'. Es fácil ver por qué cualquiera se enamoraría de alguien como ella: es divertida, abierta sobre sus aspiraciones y sentimientos, y atrae todas las miradas en cuanto aparece en escena. Su presencia es magnética y logra atrapar incluso cuando no está en el centro de la pantalla: de hecho, es cuando no lo está que atrapa más al espectador.
No revelamos ningún secreto señalando que Nikki es quien pone el elemento de terror sobre la mesa. Es muy difícil describir qué hay en ella para provocar el miedo que despierta en la gente, sobre todo en la primera mitad de la película. Las caras que la actriz es capaz de poner, su forma de entonar algunas frases y, especialmente, la forma de moverse completamente inhumana con la que se traslada de un lugar a otro. No hay un monstruo que ver, pero ella compensa por todos los alienígenas que haya que poner en otra película del género.
En buena parte es también por la fotografía con la que Curry Barker trabaja. Este joven director sabe cómo utilizar las sombras y los elementos invisibles de la pantalla a su favor para provocar auténtico pavor. No ser capaz de ver las caras de un actor debería ir en contra del resultado de una película, pero juega tan excelemente con la oscuridad que es casi como un tercer personaje más en la relación de amor entre ambos personajes. Al ver 'Obsesión' aseguraos de tener el brillo correcto, porque es una película pensada para ver en pantalla grande y sin control sobre la iluminación del espectador a propósito.
El resultado de tus pesadillas
Es difícil hablar sin spoilers de 'Obsesión' más allá de su premisa, porque destroza por completo las expectativas que llevas contigo a la sala de cine. Es una trama básica y que se ha hecho decenas de veces antes, con lo que quizás muchos no se vean atraído por ella. Pero Barker logra convertir este largometraje en el modelo perfecto del tropo de la mano de mono. Este es el referente a partir de ahora para cuando hablemos de tener cuidado con aquello que deseamos.
Una advertencia importante que tiene que saber todo aquel que decida ver 'Obsesión' es que no es una película de la que disfrutar sin pensar. Arruinará tu día, puede que tu semana completa, y dejará malas sensaciones en tu cuerpo. Es parte de su encanto y de ninguna forma querríamos que fuera de otra manera. Si te toca de cerca por los tipos de personajes que habla, relaciones pasadas o una concepción problemática del amor, asegúrate de estar en el lugar mental correcto antes de verla.
Es un precio que espantará a muchos atrás, pero uno que se paga con gusto a cambio de una obra maestra en el género que se quedará como parte de ti para siempre. Sólo asegúrate de no obsesionarte con ella.