Han pasado muchos años desde la última vez que Patrick Dempsey y Eric Dane trabajaron juntos en 'Anatomía de Grey', pero eso no significa que el vínculo entre ambos se haya perdido.
En una entrevista para la revista Parade, Patrick Dempsey habló de su compañero y amigo y sobre cómo se encuentra personalmente tras revelar en abril de 2025 que sufría la durísima enfermedad degenerativa de esclerosis lateral amiotrófica, más conocida como ELA.
Es muy duro para él, pero intento mantenerme en contacto y ver cómo está. Creo que ha sido increíblemente valiente frente a esta terrible enfermedad. Es un ser humano maravilloso. Tiene un gran sentido del humor y es muy inteligente.
Como el propio Dempsey apunta, él y Dane siguen en contacto frecuente, hasta el punto de que trató de incluir a Dane en el reparto de su última serie de televisión, 'Memory of a Killer'. Sin embargo, la delicada salud del actor jugó en contra de su reencuentro en la pantalla: "Hablé con él hace unas semanas. Le he estado enviando mensajes. Intentábamos meterle en la serie, pero, por desgracia, el avance de su enfermedad lo hizo prácticamente imposible".
Aunque Dane no pudo trabajar con su excompañero en la nueva serie, esto no significa que no siga encontrando hueco en la industra. "Me alegró ver que estaba aquí en Toronto trabajando en, creo, otro drama médico ['Mentes brillantes']". El actor no oculta su situación, sino que usa todo en su mano para que pueda hacerse ver. En su paso por el drama médico interpretó a un bombero que necesita ayuda para compartir su diagnóstico de ELA con su familia.
En la entrevista no faltaron palabras de admiración por parte de Demspey hacia su amigo: "Tiene un gran sentido del humor y es muy inteligente. Siempre he disfrutado trabajando y estando con Eric. Es desgarrador. De verdad. Por él y por su familia. [...] Le deseo lo mejor".
El otro lado de la moneda
Aunque es verdad que Eric Dane aprovecha cada segundo que puede para visibilizar la situación en la que se encuentra y no dejar que le frene en su vida diaria, es evidente que la enfermedad ha tenido un gran impacto en su salud mental.
"No tengo motivos para estar de buen humor en ningún momento, ningún día. No creo que nadie me culpara si subiera a mi habitación, me metiera bajo las sábanas y pasara las dos semanas siguientes llorando", comentó en un speech virtual para la gala Champions for Cures and Care de una asociación de ELA de la que es miembro.
A pesar del esfuerzo que supone lidiar con la enfermedad día tras día, Dane no duda en usar la voz que le ha proporcionado ser una figura pública para animar a todo aquel que le escuche para promover la investigación de esta enfermedad sin cura hasta el momento.