De un tiempo a esta parte, Mario Casas ha dejado de ser Hache. En los últimos años, el actor se ha centrado en otro tipo de proyectos que no requerían de la comedia romántica, se ha alejado del malote que se enamora de la chica buena para llevar a cabo interpretaciones muy variopintas.
Antes de volver a sacar punta a su Instinto', ha ganado 10 kilos para participar como protagonista en una cinta pequeña, la opera prima de Samu Fuentes 'Bajo la piel de lobo', y posteriormente, ha perdido 20 para ponerse a las órdenes de Mar Targarona y en la piel de uno de los prisioneros del campo de exterminio de Mauthausen, Francesc Boix, conocido como el fotógrafo de Mauthausen.

Más allá del papel de galán
El actor ha sabido cómo deshacerse de un cierto 'encasillamiento' y ha pasado a elegir proyectos muy interesantes, en los que está destacando con interpretaciones acertadas. Estas son las películas con las que Mario Casas ha roto (y romperá) moldes.