Nacido y criado en una granja en Southampton, Ontario (Canadá), Bruce LaBruce se mudó en 1982, con dieciocho años, a Toronto, donde pronto se convirtió en una figura clave de la escena queer.
De espíritu absolutamente transgresor, este fotógrafo, escritor, guionista y artista en general, debutó en el séptimo arte allá por 1987 con su primer cortometraje, 'Boy, Girl', al que han seguido otros nueve y más de una decena de películas, datando su ópera prima de 1993. El hecho de haber compaginado la denuncia social y el abanderamiento de los derechos del colectivo LGTB con un espíritu puramente exploit, has sido lo que le ha asociado a nombres de la talla de John Waters, Gregg Araki, Gus Van Sant e incluso Todd Haynes, todos ellos figuras clave del New Queer Cinema.

Más allá de la polémica
Habitual en certámenes de prestigio de la talla de Sundance, la Berlinale y Toronto, en los cuales ha sido donde sus obras más se han prodigado, la polémica siempre ha acompañado cualquiera de sus películas y demás representaciones artísticas, ya sea por su visión personal de la Iglesia en su exposición 'Obscenity', o por el uso de sexo explícito en la gran mayoría de sus películas.
Porque a día de hoy sigue siendo un gran desconocido sobre el que pesan las afirmaciones de que se trata de un mero provocador, desde el presente especial queremos hacer un breve recorrido que sirve como introducción a su personal cinematografía. Es por ello que hemos seleccionado siete títulos indispensables para poder hacerse una idea de cual es la verdadera misión de LaBruce en el panorama del cine indie actual, porque el canadiense es mucho más que escándalo y pornografía.