Hablar de términos medios a la hora de analizar la figura de Mel Gibson suena más a broma que a estrategia inteligente. Sus numerosos escándalos y declaraciones imperdonables provocaron que, durante la última década, Hollywood decidiera sumir al actor y director en el siempre terrible territorio de la indiferencia y el dedo acusador. Si el castigo fue justo, injusto o desmedido, es una cuestión cien por cien subjetiva, pero lo que está claro es que se trata de una de esas dolorosas heridas que dejan cicatriz a toda una carrera.

En aquel momento, el inicio del incendio masivo, Gibson se encontraba en una envidiable situación popular y comercial, especialmente en lo relacionado a su faceta como director, contando con el favor del público y la crítica incluso cuando sus propuestas se caracterizaban por su admiración hacia el riesgo y los lugares alejados de cualquier zona de confort previa. ¿Qué ocurriría entonces? Pues que pasarían diez años hasta que, de nuevo, se ha estrenado por todo lo alto 'Hasta el último hombre', la nueva película como director del protagonista de 'Arma letal'. Y todo sigue en su justo lugar, nada ha cambiado en lo que respecta al talento sobresaliente de un cineasta con personalidad a prueba de balas. Y de errores.
A continuación, hacemos un repaso por toda su trayectoria como director, comprobando una vez más el altísimo nivel de todas sus propuestas. Una serie de obras que, pese a jugar cada una de ellas con un género distinto, contienen una serie de puntos en común que demuestran la categoría de autor de su responsable, descubriendo a un director con las ideas e intenciones siempre claras. El Mel Gibson director está muy por encima del Mel Gibson actor. Y aquí lo demostramos. Y reivindicamos.