El estreno de 'Toy Story' en 1995 cambió la animación para siempre. El primer largometraje de Pixar inauguró una primera década para el estudio de Emeryville en la que encadenaron un clásico detrás de otro, quedando para siempre en el colectivo imaginario de los espectadores y espectadoras de todo el mundo.
Esta primera fase de largometrajes se caracterizó por su originalidad, desde 'Bichos, una aventura en miniatura' a 'Los Increíbles', películas muy distintas entre sí que tenían en común la creatividad y a las que unía un detalle muy divertido: las tomas falsas.
Bajo el liderazgo de John Lasseter, la Pixar de los primeros años acostumbraba a incluir, primero en los créditos finales y más adelante como parte de los extras de sus DVD o Blu-ray, divertidos clips de tomas falsas animadas en las que veíamos a los personajes tras las cámaras, olvidando sus frases, cometiendo errores o gastando bromas.
La tradición meta de los "bloopers" comenzó con 'Toy Story' y continuó con 'Bichos', 'Toy Story 2', 'Monstruos, S.A.', y por último, 'Los Increíbles'. Con esta última, estrenada en 2004, el estudio dejó de hacer tomas falsas de forma regular (aunque las recuperaron brevemente para Internet con 'Buscando a Dory').
Pixar is bringing back the blooper reels for the first time in 20 years for 'ELIO'
— DiscussingFilm (@DiscussingFilm) June 11, 2025
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