Hace unos escasos días Amazon quemó un puente importante: la película que preparaban sobre el ascenso de Chat GPT, 'Artificial', quedaba a menos que alguien dijera lo contrario. No hubo una explicación oficial, sencillamente un fuerte conflicto de intereses con la inversión de 50.000 millones de dólares en la empresa de Sam Altman. No podía ser producir un biopic que pudiera no tener la mejor de las luces sobre el motivo de su nueva gran apuerta.
Quien se ha estado guardado el silencio sobre este tema es el director de la película, Luca Guadagnino. "Este tipo de políticas industriales no son nada nuevo", ha explicado al medio italiano Otto e menzo con algo de deshazón. "No puedo decir mucho más porque estamos en mitad de todo este tema". Eso sí, no da la película por perdida ni mucho menos tras esta contrariedad.
Decidido a hacerla realidad
Para Guadagnino esta es una película en la que confía plentamente: no se trata de una obra por contrato que le vaya a sacar los billetes, sino una historia importante que debe ser transmitida por el efecto profundo que está teniendo en el mundo moderno, al estilo de 'La red social'. Entiende las dificultades, pero no se va a rendir con seguir llevando adelante su producción.
"Para mí, la cuestión no es la inteligencia artificial en sí misma", aseguró el director al tratar sobre el centro de la película. "Lo que más me importa son las personas. Está cambiando por completo el panorama, no solo de la sociedad en términos de consumo y de cómo nos relacionamos con estas herramientas, sino el propio panorama de la identidad de un lugar como Estados Unidos y del mundo entero, con el auge de esta pequeña oligarquía que ejerce un control verdaderamente radical".
Una venta difícil
Poder ver algún día una versión de 'Artificial' es un deseo que esperamos que se cumpla, porque la película estaba muy cerca de terminar su desarrollo y estrenarse en festivales antes de la salida de Amazon. Tras este movimiento de empresa son muchas las empresas que han rechazado retomar el proyecto, desde Netflix, Warner Bros. y hasta A24 se han cerrado en banda sobre encargarse de su distribución. Los próximos meses serán tensos, esperando que el biopic de Sam Altman pueda llegar a salas de cine o servicios de streaming un año de estos en vez de nunca.