Por muchos cambios que experimente el cine, sigue sin haber nada como el boca a boca para generar expectación por una película. En líneas generales no había una expectación abrumadora por 'Proyecto Salvación' hasta hace bien poco. Cuando se hicieron las clásicas listas de "lo más esperado del año" a principios de 2026, nadie la incluía en su tier list.
Sin embargo, las primeras reacciones han ido generando un efecto bola de nieve que ha provocado que incluso los menos entusiastas por la ciencia ficción tengan curiosidad por la segunda adaptación de una novela de Andy Weir tras 'Marte (The Martian)'. Aquella estuvo muy bien, pero ahora que la bola de nieve me ha alcanzado, me sumo a la avalancha y me atrevo a decir que he disfrutado más 'Proyecto Salvación'.
Palabras mayores, lo sé, pero 'Proyecto Salvación' es una película tan redonda que me terminaréis dando la razón una vez os sumerjáis en este viaje galáctico. Durante el mismo, de más de dos horas y media de duración, os reiréis, lloraréis y os quedaréis boquiabiertos ante la capacidad técnica de mostrar la belleza y majestuosidad espacial de esa forma.
Empecemos por este aspecto. La película es de otra galaxia, nunca mejor dicho. Impone ver en pantalla grande la inmensidad del espacio en comparación con la nave y los hipnóticos colores de los planetas y constelaciones que se topa a su paso. Es una experiencia como pocas hemos podido disfrutar en el cine.
Phil Lord y Christopher Miller, conocidos por crear el Spider-Verse, se consolidan como las personas ideales para este tipo de proyectos mastodónticos interestelares. Aún no sabemos qué nos deparará 'Vengadores: Doomsday', pero viendo 'Estado eléctrico' es difícil preguntarse si no era el momento de que el UCM hubiera construido su proyecto a medio plazo en torno a esta dupla y no optar por la solución más efectista pero menos sostenida en 2026 de los Russo.
El envolvente envoltorio de 'Proyecto Salvación' se completa con su banda sonora memorable de la mano de Daniel Pemberton, con quien los directores ya habían trabajado en 'Spider-Man: Un nuevo universo' y 'Spider-Man: Cruzando el Multiverso'. Pemberton es capaz de incluir canciones de Harry Styles o The Beatles y darles sentido a cada una de ellas en la trama, además de meternos de lleno en los momentos emotivos o tensos con cada melodía que resuena.
Emotividad al poder
Efectos visuales y banda sonora es lo que nos ha vendido 'Proyecto Salvación' desde su primer tráiler, pero esto no es 'Guardianes de la Galaxia'. Lo que realmente hace especial a esta película es su historia. Y dicha historia narra la aventura espacial del profesor de ciencia Ryland Grace (Ryan Gosling) , que sin saber bien cómo se despierta en una nave espacial en mitad de la galaxia, a varios años luz de la Tierra, con un objetivo: lograr que el Sol deje de apagarse.
La película, de forma acertada, tira de flashbacks para contarnos el problema que sufre nuestro planeta y cómo Grace es el único que puede salvarnos. Es meritorio que esta parte terrenal, a priori menos llamativa que la cósmica, no haga perder el ritmo a la cinta ni la convierta en un producto plagado de altibajos. Es clave para ello adentrarse en materia científica para explicar lo que sucede sin pasarse, pero sobre todo, contar con una secundaria de lujo como Sandra Hüller.
Pocas películas pueden permitirse tener a una nominada al Oscar de segunda espada. Y la verdad, su poco tiempo en pantalla está bien aprovechado. Cada minuto que sale la alemana como Eva Stratt es oro. Su relación con Grace se explota y explora menos que la de Rocky, del que ya hablaremos, pero cuando lo aborda la película sube de nivel.
Enamorados de Rocky
Alejémonos ahora de la Tierra y adentrémonos en la galaxia. Por allí se encuentra Grace, aunque pronto descubrirá que no está solo. Otro ser vivo de aspecto rocoso (de ahí el apodo de Rocky) está en una expedición similar buscando salvar a su especie del mismo problema. Sus naves se topan y surge entre ellos una primera interacción, que con ayuda de la tecnología les permitirá desarrollar un fuerte vínculo profesional y personal.
Rocky es el alma de la novela de Andy Weir, y como tal parecía complicado poder plasmarlo en la adaptación de una manera reconfortante, a la altura del libro. Pues bien, el maravilloso diseño de personaje es otra de las razones de peso del triunfo de 'Proyecto Salvación'. No solo está bien hecho visualmente, sino que su personalidad está perfectamente construida desde su primera aparición en pantalla. Rocky es un ser tan curioso como insistente, tan valiente como inteligente, capaz de hacer lo que esté en su ¿mano? para salvar a quien quiere. Es imposible no cogerle cariño a medida que Grace lo hace.
Un Gosling de 10
Ahora que hemos mencionado a Grace, hablemos del gran artífice de que todo marche sobre ruedas en la película. No sería aventurado decir que Ryan Gosling realiza su mejor interpretación de los últimos 15 años. Fue en 2011 cuando 'Drive' inició una etapa caracterizada por recrear a hombres sombríos y parcos en palabras, como en 'Cruce de caminos' o 'Sólo dios perdona'. Su paternidad en 2014 dio un giro a su carrera, y a excepción de la eterna infravalorada 'Blade Runner 2049' abrazó papeles menos 'serios', por así decirlo, que le permitieran una introspección menor.
Por muy icónico que fuera en 'Barbie', Ryan Gosling necesita papeles que vuelvan a elevar su rango. El de Grace Ryland en 'Proyecto Salvación' no es exactamente eso, ya que tiene una parte goofy muy ligada a su última década interpretativa, pero sí es un buen punto de partida para reivindicarse. Por su personalidad, no podíamos pensar en nadie mejor que Gosling para este rol. Es un personaje que le viene como anillo al dedo por combinar presencia, humor y emotividad.
Lo positivo es que es en este último aspecto, el de la emotividad, donde saca todo su potencial en la película. Su desempeño en las escenas más crudas y conmovedoras de la trama es fantástico, a la altura de sus mejores obras de antaño. Sus lágrimas se trasladan a nuestros rostros, su agonía a nuestro pecho. Es una interpretación de demostrar a la industria que sigue teniendo potencial para liderar un blockbuster.
Gosling se compenetra tan bien con Hüller como con una roca viviente, moviéndose como pez en el agua en la combinación entrelazada de drama y comedia de 'Proyecto Salvación'. La película funciona a las mil maravillas como ambas, aunque es mejor cuando se pone seria y deja la comicidad solo para situaciones concretas en las que darnos un respiro. Los golpes cómicos entran bien y provocarán varias carcajadas gracias a no sobrecargar la película de este recurso. Lo roza en la primera mitad, pero ajusta a tiempo para no sacarnos de ella.
Si queremos seguir siendo quisquillosos, otra posible pega es que el último tercio del filme está ligeramente alargado, con un final que no parece llegar del todo. Puede que les haya costado un poco ponerle el lazo, pero el regalo que nos han dejado Phil Lord y Christopher Miller con 'Proyecto Salvación' es para estar muy agradecidos.