Renée Zellweger decidió abandonar temporalmente el escenario mediático hace ya bastante tiempo. De hecho, la estadounidense ha estado seis años sin deleitarnos con un papel en la gran pantalla. En este sentido, no fueron pocos los que pensaron que la protagonista de 'El diario de Bridget Jones' tenía motivos más que suficientes para desaparecer durante una temporada larga: su evidente metamorfosis facial en 2014 provocó un enorme revuelto decepcionando a más de un fan. Ahora, tiempo después, Zellweger reaparece para contarnos su visión personal de la historia.

La edición británica de julio de Vogue ha sido la responsable del regreso visual de la estadounidense. Pero también del regreso emocional, ya que la publicación ha conseguido una declaraciones tremendamente jugosas. "Encontré el anonimato, así podía intercambiar experiencias con las personas a un nivel más humano y ser vista y escuchada de verdad, sin ser definida por esta imagen que me precede cada vez que entro a una habitación" señala la actriz. Y es que gracias a esta cuestión, la intérprete ha conseguido alcanzar ese nivel de bienestar personal y profesional que tanto anhelaba. "No puedes convertir en buen narrador de historias si no tienes experiencias vitales y no te puedes relacionar con las personas" reconoce la compañera de Tom Cruise en 'Jerry Maguire'.