Desde que Donald Trump llegó a la Presidencia de Estados Unidos, Hollywood ha intentado mantenerse bastante alejado de la política, consciente de que cada crítica a Trump iba a provocar respuesta en redes sociales del Presidente azuzando a sus bases contra ellos.
A lo que tampoco estábamos muy acostumbrados es a las declaraciones públicas de apoyo al Presidente por parte de los actores, que siempre han sido más de votar demócrata. Sin embargo, este fin de semana algunos intérpretes nos han dejado palabras más bien sorprendentes.
Las primeras han salido de boca del presentador y actor Nick Cannon, ex marido de Mariah Carey, junto a la también actriz y cantante Amber Rose. Rose declara en un momento de la entrevista que al partido demócrata "no le importan los negros, no le importan la gente de color, y a los Republicanos sí". Cannon le da la razón y asegura que "la gente no se da cuenta que los Demócratas son el partido del Ku Klux Klan".
Ambos aseguran que no son personas políticas, pero Rose afirma que votó a Trump porque "teníamos dos opciones y él era la mejor para nosotros". Cannon le da la razón y aprueba al Presidente en su regreso: "está haciendo lo que dijo que iba a hacer". "Tenemos el Golfo de América ahora", dice Cannon orgulloso. “Es como un club. Está cobrando una tarifa de acceso de 5 millones de dólares, como si fuera un servicio de botellas, para entrar en el país. Yo estoy con Trump.”
Rob Schneider pide que vuelva la mili
Por su parte, el actor Rob Schneider también ha decidido obsequiarnos con su granito de arena en su visión de la geopolítica mundial. En concreto, en su apoyo a la Guerra con Irán de Donald Trump, Schneider opina que va siendo hora de "restaurar el servicio militar obligatorio para la juventud de nuestra nación".
A juicio del actor, es en la mili donde los jóvenes aprenderán "la grandeza de este país y lo increíbles que son las libertades de esta Nación", "no como en las Universidades de hoy en día". "Debemos una vez más comprometernos con una Nación bajo Dios, indivisible. Así pues, tenemos que restaurar el servicio militar entre la juventud de nuestra Nación. Cada ciudadano americano, al cumplir los 18 años de edad, debería servir dos años de servicio militar", ha explicado Schneider en sus redes sociales.
"Ser un ciudadano de los Estados Unidos nos da una libertad sin precedentes que es la envidia del mundo. Sin embargo, estas libertades que disfrutamos no son sin coste. Protegiendo y preservando estas libertades, los jóvenes, independientemente de su raza, credo o religión, se unirán en el servicio a su país y, tanto o más importante, en el servicio entre ellos", ha señalado.
El servicio militar obligatorio en Estados Unidos se suspendió a finales de 1972 durante la Guerra de Vietnam.